Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

12 de enero de 2017

La filosofía del tocador... de cojones

Estoy un poco hastiado de escuchar que la supresión de la filosofía del bachillerato conlleva el entontecimiento de los estudiantes, porque “la filosofía es lo que enseña a pensar”.
Primero: lo que se estudia en el bachillerato no es filosofía, sino historia de la filosofía, que no enseña estrictamente a pensar, sino, en todo caso, enseña lo que pensaron otros que, normalmente, ya hace muchos años que la palmaron.
Segundo: Lo que pensaron esos grandes pensadores de los que tanto nos hablaban nuestros profesores de Historia de la Filosofía suele se una sarta de anacronías, necedades e incongruencias que hoy día no se sostienen ni metiéndoles un puntal por el culo.
Aceptemos, por ejemplo y sin errar mucho, que en torno al 50% de los seres humanos son mujeres y que este porcentaje se ha mantenido más o menos constante a lo largo de la historia y hasta de la prehistoria humanas. En tal caso, cualquier pensador o filósofo de cierto empaque debiera haberle dedicado a las mujeres una buena parte de sus reflexiones. Lo contrario habría sido de una ceguera rayana en la idiocia. Veamos pues qué es lo que han dicho nuestros próceres del pensamiento, esos que, según dicen, tanto nos enseñan a pensar adecuadamente sobre ese grupo de seres humanos que es la mitad de todos los que pisan y han pisado este puto planeta de mierda*:
Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer” (Pitágoras)
Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre” (Sócrates).
"Son sólo los varones los que han sido creados directamente de los dioses y reciben el alma. Aquellos que viven honradamente retornan a las estrellas, pero aquellos que son cobardes o viven sin justicia pueden haber adquirido, con razón, la naturaleza de la mujer en su segunda generación". (Platón).
La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades”. "La hembra, ya que es deficiente en calor natural, es incapaz de preparar su fluido menstrual al punto del refinamiento, en el cual se convierte en semen (es decir, semilla). Por lo tanto, su única contribución al embrión es su materia, un campo en el cual pueda crecer. Su incapacidad para producir semen es su deficiencia".
"La relación entre el varón y la hembra es por naturaleza aquella en la que el hombre ostenta una posición superior, la mujer más baja; el hombre dirige y la mujer es dirigida". (Aristóteles)
La mujer sólo es un simple recipiente dotado de una función útil” (Hipócrates)
Como individuo, la mujer es un ser endeble y defectuoso”. “El padre debe ser más amado que la madre, pues él es el principio activo de la procreación, mientras que la madre es tan solo el principio pasivo” .“La mujer ha sido creada para ayudar al hombre, pero sólo en la procreación... pues para cualquier cosa el hombre tendría en otro hombre mejor ayuda que en la mujer” (Santo Tomás de Aquino).
Si, por ventura, alguna mujer quisiera aparecer como sabia, únicamente lograría ser dos veces necia: sería como intentar llevar un buey al gimnasio”. “La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido aunque agradable y gracioso”. (Erasmo de Rotterdam)
Una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo”. (Voltaire)
A las niñas no les gusta aprender a leer y escribir y, sin embargo, siempre están dispuestas para aprender a coser”. (Rouseau)
La mujer no se traiciona fácilmente a sí misma y por eso no se emborracha. Como es débil tiene que ser astuta”. (Kant)
Las mujeres son de cabellos largos e ideas cortas” (Schopenhauer)
¿Vas con una mujer? No olvides tu látigo”. “Las mujeres tienen muchos motivos para avergonzarse; en la mujer hay mucha pedantería, superficialidad, suficiencia, presunciones ridículas, licencia, e indiscreción oculta”. “Todo en la mujer tiene una solución: se llama embarazo” (Nietzsche)
La mujer pertenece al sexo débil”. (Kierkegard).
"El fuerte de la mujer no es saber, sino sentir. Saber las cosas es tener conceptos y definiciones, y esto es obra del varón". (Ortega y Gasset).
Al seguir una vocación masculina, estudiar y trabajar como un hombre, la mujer hace algo que no corresponde del todo con su naturaleza femenina, sino que es perjudicial”. (Karl G. Jung).
Podríamos seguir casi infinitamente desgranando este desprecio a la mujer, desde los textos sumerios hasta el periódico de ayer. En otra ocasión hablaré de las aberraciones que los diferentes profetas y padres de las religiones universales predican de las mujeres y también de lo que han escrito (o cagado) sobre el asunto los popes de la llamada 'cultura con mayúsculas': es decir de la literatura, de la poesía y del teatro.
No sé que pensarán los lectores, pero yo creo que lo podemos disfrazar como queramos, diciendo que todos tenemos luces y sombras, pero que esos filósofos eran grandes hombres, y también podemos engañarnos diciendo que Fidel Castro era un amoroso demócrata y que Víctor Manuel nunca le cantó con arrobo a la figura de Franco.
Pero si nos enfrentamos con honestidad y rigor al problema, observaremos que estamos ante una pandilla de prejuiciosos, que después de tanto pensar ni siquiera fueron capaces de admitir humildemente que todos ellos vinieron al mundo a través del coño de una hembra. Pero es peor aún, durante toda nuestra niñez, adolescencia, juventud y senectud nos han asaeteado y nos siguen castigando con estas imbecilidades, adulteradas bajo el argumento falaz de que nos proporcionan una esmeradísima educación y amor por la razón y el conocimiento.
El resultado es que hemos sido y estamos siendo educados en el desprecio generalizado, global, universal, de los varones a la mujer y de muchas mujeres hacia su propio género y condición. Desprecio que en muchos lugares, incluida España, se traduce a diario en violaciones, vejaciones, torturas y asesinatos de mujeres.
Revertir esto yo no lo creo posible, sobre todo mientras siga todo dios llenándose la boca y la mollera con esa filosofía de alcantarilla que nos han metido y nos meten a diario desde la primera escuela hasta la universidad, pasando por el bachillerato, el púlpito, los medios de comunicación y el trabajo, mientras nos tildan de retrógrados a quienes no concedemos a la filosofía, a la teología, a la literatura y a la poesía otro puesto dentro de la cultura que el ser meros subgéneros del género del entretenimiento y la ficción.
Claro que hay que erradicar la filosofía de nuestras enseñanzas. Y muchas otras cosas inservibles. Mientras no venga un huracán de conocimiento profundo, de amor y de respeto por el resto de los seres humanos, que barra todos los prejuicios; mientras en nuestras escuelas y universidades se siga adoctrinando de modo cerril e irracional en las tonterías escretadas por unos machistas irredentos, nada será posible. Todo será parte y causa de una terrible confusión asesina.

(*) Arthur C. Clarke en el preámbulo de la maravillosa novela que sirvió de base a la película '2001 una odisea en el espacio' estima que el número total de personas que han vivido y han muerto en la Tierra es de unos 100.000 millones. Yo no digo ná, porque 'pa' qué.