Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

18 de agosto de 2007

'Hamster' y los topillos

Soluciones al problema de la plaga de topillos: La primera (aunque excesivamente drástica) consiste en ponerles a esos malditos roedores una sinfonía u otra composición del eximio músico Cristóbal ‘Hamster’. Seguro que, al igual que sucedería con cualquiera de nosotros, no la aguantan ni diez minutos y acaban dispersándose o, incluso, suicidándose, como el ex cura Xirinacs, que se suicidó en defensa propia y dando ejemplo (a ver si otros nacionalistas y separatistas, incluidos algunos leonesistas, bercianistas e integristas en general aprenden, le copian y nos dejan tranquilos). La propuesta está en consonancia con la de un veterinario de la Junta, partidario de ahuyentar a los topillos con ultrasonidos (se ve que aún no ha oído nada del gran ‘Hamster’).
Otra alternativa es llevar a los topillos de visita al Musac y ver la cara que ponen. El problema es que habría que contarlos a todos con gran precisión, pues se corre el riesgo de que alguno se pierda y acabe en una cazuela de la cocina de autor del restaurante accesorio. Como los responsables del Museo ya han llevado sus innovaciones al Órbigo, es fácil comprobar si los topillos muestran o no alguna resistencia a penetrar en esos territorios y hacerse así una idea de la eficacia de la medida.
Otra solución: No hacer nada, pues si, como dicen, de todos modos los topillos acabarán llegando al Bierzo, tengo yo ‘pa’ mí que vienen haciendo el Camino de Santiago. Lo cual es cojonudo, porque en esta comarca la Ruta Jacobea es tan peligrosa que, cuando traspasen los límites de la Cruz de Ferro, es seguro que los pobres ‘animalilios’ sucumbirán bajo las ruedas de los coches, como si de un peregrino francés se tratara.
No me parece bien, sin embargo, someter a los 700 millones de topillos a la tortura de las Edades del Hombre, aunque reconozco que ello aumentaría considerablemente las cifras y maquillaría el fracaso de visitantes. Repárese en que tampoco he considerado factible la solución de obligar a los topillos a escuchar los himnos de la Cultural y de España del padre Quijano ni el de «Amilivia, Amilivia, tú serás de nuevo alcalde», del grupo ‘eMeA’. Juzgo que estas últimas medidas superarían con creces los efectos de la música culta de ‘Hamster’, pero podrían tener efectos secundarios devastadores para el equilibrio ecológico, corriéndose el riesgo de que el planeta se caliente de verdad y acabemos todos asados en la parrilla climática, como San Lorenzo («San Lorenzo en la parrilla les gritaba a los judíos, dadme la vuelta cabrones, que tengo los huevos fríos»). En fin... Si, en vez del exterminio, optamos por el adormecimiento, la hipnosis u otro tipo de modorra, lo que podemos hacer es llevar a los topillos a un congreso sobre el Marquesado de Villafranca o sobre otro tema de rabiosa actualidad y de dimensiones ecuménicas como el antedicho.
PD. Hay quien me acusa de mínimo respeto en mis palabras y de un lenguaje zafio y soez. Como puede leerse hoy, son infundios magnificados, son ‘latinfundios’.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No es "Cruz de Fierro" ¿?

Anónimo dijo...

Los artículos ganarían mucho en LLionés. Sicasí, los neologismos tan lógicos reyeldarían la vieja Llingua llionesa.

¿Su afiliación terrenal, por favor?

Agnóstico? católico-apostólico, quizás? Ateo-porque-sí. Republicano-federal? Castellanista-en-general? o simplemente-Españolista?

Me corroe la intriga....

León dijo...

Efectivamente, eres zafio, faltoso y alguna cosa más, pero lo peor de todo es que eres demasiado poco inteligente como para poder permitirte tales licencias.

Tus "seudoartículos" ofenden, carecen del mínimo rigor argumentativo, son simplemente insultos y tonterías disparados a discrección.

Resulta gracioso que llames a los leonesistas "integristas", cada una de tus frases rezuman ignorancia y falta de respeto por igual.
Eres una joya vamos.

Pues nada chaval, tu a lo tuyo, si por las noches te acuestas pensando que eres muy gracioso eso es lo importante. Desde luego tu "fanatismo" provoca vergüenza ajena.
¿De quién eres hijo o amigo para que te permitan ensuciar las páginas de un periódico de vez en cuando?

Si es que en algo tienes razón, en esta tierra los mediocres llegan a veces muy alto.

Un saludo afectuoso y sigue así.

Mejor_hablar_en_arameo dijo...

Creo que se debería proteger el Llionés con mucho más ahínco.Es más, habría que implantarlo a ostias si es preciso, porque como no lo habla ni dios si no se protege como es debido terminará como los discos del Puma: en el más absoluto olvido.

Anónimo dijo...

Triste mundo en el que para criticar una opinión (insisto en este término, porque de eso va un blog) hace falta criticar a aquel que la manifiesta. ¿Carencia de argumentos? ¿Escasa imaginación? ¿Miedo a que existan otros pareceres? ¿Simple ánimo de ofender?
No pienso manifestar si estoy de acuerdo o no con lo que el Sr. Labarga escribe, siento decir temo ser "clasificada" o acusada de ser hija o sobrina de(o incluso algo peor) por hacer uso de la libertad que me permite decir lo que opino. Parece que yo tampoco tengo el valor que tiene el Sr. Labarga poniendo su nombre (e incluso su imagen). En fin, me consuela pensar que somos muchos los que nos escondemos detrás de los pseudónimos y los anónimos, y ya se sabe, mal de muchos...