Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

27 de septiembre de 2007

Susana 'Travesti' y los Niños Mamones de Regla

Comprendo y hasta comparto la aversión de Borges y de Bioy Casares hacia los espejos y la cópula, porque “multiplican el número de los hombres”. Consecuentemente, tampoco me enternece mucho ver cómo una madre le da el pecho a su hijo. Según en qué casos, no sólo no me enternece sino que, incluso, me jode, porque siento una insana envidia del infante lactante.
Hay quien se pone sensible hasta el ridículo, asegurando que la lactancia es un acto íntimo en el que se refuerzan los lazos entre la madre y el hijo de su madre y bla, bla, bla. Esa es una de las razones por las que algunos critican la concentración de madres lecheras frente a la Catedral, que la concejala de Fiestas de León, Susana ‘Travesti’, (perdón, quise escribir Travesí) se ha sacado de la manga con idea de dar el bombazo ‘sanfroilanero’. Visto que la concentración es enfrente de la Catedral y lo poco que les gusta a la ‘secta sotánica’ leonesa los coros de niños, podrían montar uno en plan ‘los Niños Mamones de Regla’, aunque sólo fuera por joder.
No nos engañemos, los niños son unos mamones de tomo y lomo y da igual si la leche que les dan proviene del pecho de su madre o de las ubres de las vacas de Pascual. Al final, estos tiernos infantes, cuando dejen de estar tiernos, le robarán a su progenitora la pasta para comprar cocaína o se desharán de ella en cuanto puedan por alguno de los métodos usuales, legales o ilegales. Así que no sé a que cojones viene tanta jactancia con la lactancia, si los seres humanos son execrables por sí mismos, con independencia de donde procediese la leche que mamaron.
La inicuidad innata del hombre yo creo que proviene de que como Dios lo creó a su imagen y semajanza, pues ‘velay’. Un Dios nefando y asesino no podía hacer algo bueno y lo que le salió, en efecto, fue la maldad en su manifestación más pura: un niño mamón.
Abundando en los actos execrables del Ser Supremo, debo recordar que un senador demócrata de Estados Unidos ha presentado una demanda contra Dios ante un tribunal del estado de Nebraska, en la que le acusa de provocar “pavorosas inundaciones, terroríficos tornados y pestilentes plagas en diferentes partes del mundo que generan “sufrimientos humanos”.
Menos mal que aún queda alguien que se da cuenta de dónde está de verdad el problema. Así que, si Dios existe, que yo creo que sí, viendo esta mierda de vida, que sólo ha podido ser ideada por un cabrón; repito, si Dios existe, que se entregue de una 'reputa' vez.

25 de septiembre de 2007

'Mu-chamorro'

Recuerdo que cierto día esa lumbrera preclara que es Bush, hijo de Bush padre y Espíritu Santo democrático de nuestros días, dijo: “Algún día el Dios misericordioso se llevará a Fidel Castro y en ese momento EEUU llevará la democracia a los cubanos”. Mira que hay que ser rencoroso. ¿Qué le habrán hecho los cubanos para que quiera llevarles esa democracia a toda costa? ¡Ni que fueran negros!
Los efectos devastadores de la democracia americana prosiguen en Irak y yo sigo sin ver a los irakíes preparados para tanta democracia como les están dando los asesinos mercenarios yankis. Maldita la hora en que a Tocqueville se le ocurrió escribir lo que escribió. La paja que se hizo en el ojo ajeno le impidió ver la viga en el propio.
La democracia americana, paradigma y sinónimo de la democracia occidental, sólo sabe expandirse por el mundo de una forma, como una OPA hostil (o sea, a hostias). Ahí se ve que EEUU le debe más a Wall Street que a la declaración universal de derechos humanos.
Lo malo es que es contagioso y, de este modo, otros países también se aplican a esa labor proselitista impuesta por la fuerza de las armas. Así, España, que en su puta vida, ni siquiera ahora, ha sido ejemplo de convivencia pacífica, sino de todo lo contrario, va dando lecciones por el mundo de lo que es un gobierno sano y democrático (aquí gobiernan todos, los obispos, los banqueros, los nacionalistas, los chorizos y los políticos, valga la redundancia).
De este modo, los soldados españoles van a predicar democracia a Afganistán y caen los pobres como chinches, porque allí no se fían de los occidentales (no sé por qué será). Lo que más indigna es que se insulte a los muertos diciendo que dieron su vida por España, porque sabido es que el mejor soldado no es el que da la vida por su patria, sino el que consigue que el soldado enemigo dé la vida por la suya. Según esto, los caídos por España no serían buenos soldados.
En fin, de los dos últimos muertos, uno era de Badajoz y el otro latinoamericano, lo cual da una idea del amor que los españoles le profesan a España, pues sólo acudieron a defenderla cuando ello era obligatorio y ahora que no lo es pasan como de la mierda, aunque les paguen. Por esta razón sólo acuden a la llamada del honor patrio los extranjeros o los desheredados, pues ser pobre equivale a ser extraño en tu propia casa.
PD. Algunos leonesistas, no todos (Chamorro, por ejemplo), andan molestos porque el estatuto de Castilla y León le reconoce al Bierzo lo que no le reconoce al viejo Reino de León. Según ellos, León, Zamora y Salamanca debieran constituir una autonomía distinta de Valladolid, pero no se plantean la posibilidad de que en Zamora y en Salamanca lo que dice Chamorro (mu-chamorro) y otros como él les infle la polla.
Hay que decir que eso del viejo Reino de León es una puta estafa, pues resulta obvio decir que cuando León era reino no había coches ni electricidad ni porros ni tías con piercings. Por el contrario todo era suciedad, orines, escrófulas y conventos de frailes y monjas y la edad media de los leoneses no superaba los 40 años. ¡Menuda mierda! Por cierto, si León volviera a ser reino, ¿quién sería nuestro rey? (Porky, Porky, nuestro rey).
Mal asunto ese de ver en todo un agravio comparativo hacia uno mismo y ver en los logros de los demás un motivo de persecución.
Por otro lado, los que se llenan la boca con la vigencia y hermosura de la ‘llingua llionesa’ debieran reconocer que en la lejana época de esplendor del reino eran analfabetos hasta los propios reyes de León y los que no lo eran hablaban en latín. Así que algo hemos ganado, porque ahora, lo que se dice analfabetos ya solo quedan los del ‘Conceyu’ y algún otro.

21 de septiembre de 2007

El cuerpo de Cristo sabe a hostias

Tras el descanso veraniego retomo la actividad columnera únicamente a través de este blog, pues he sido relevado de mi columna semanal en mi periódico. En fin… menor difusión, pero mayor libertad. Vaya lo uno por lo otro.
Durante las fiestas de La Encina asistí a la ofrenda del alcalde de Oencia, José Estanga. Este individuo, al que llaman ‘el alcalde rockero’, con un evidente desprecio a la música rock, se autoproclama hermano del “Hijo del Carpintero”, no se sabe muy bien si en alusión a Cristo o a Pinocho.
No me extrañaría nada que de verdad fuese hermano de Cristo, pues sólo los mistificadores acaban sentados a la diestra de Dios Padre y logran que sus engaños perduren. Es obvio que Estanga es un tongo, pero a muchos les hizo gracia verlo subido al improvisado púlpito de la plaza del Ayuntamiento y lanzando invectivas contra Zapatero. Lo mejor de todo fue que no le dio por graznar ninguno de sus eructos musicales. Eso habría sido insoportable.
En fin, el de Oencia no fue más que el telonero de la verdadera estrella de la fiesta: el obispo Camilo, de Astorga, que, una vez más, alertó a la tropa de los peligros que la sociedad sufre por culpa de este gobierno de rojos que preside ZP.
Por lo visto, el tal Camilo tiene línea directa con el Altísimo y éste le transmite la verdad absoluta, verdad que todos deben acatar so pena de ser duramente reprendidos. Bueno, pues el obispo, al que le están robando en las narices todos los santos y emblemas de las iglesias del Bierzo sin que ello parezca importarle mucho, sólo se muestra interesado en lanzar venablos verbales contra quienes a su juicio destruyen la familia tradicional, admiten el aborto u obligan a los jóvenes a estudiar EPC (Educación Para la Ciudadanía), un engendro injustificado que el Gobierno se ha sacado de la manga para intentar minimizar los efectos nocivos de otro engendro, la clase de religión, no ya injustificado, sino injustificable.
Lo malo del obispo es que no tiene tirón ni carisma. Es un soso. No es un crisóstomo ni un melifluo. Entonces, todo lo que dice aburre solemnemente y, lejos de convertir el púlpito en un búnker de la resistencia contra los rojos ‘zapateristas’, lo que a él le gustaría, no hace sino convertirlo en un sarcófago de las palabras. Un verdadero coñazo.
He de decirlo sin ambages, antes que el púlpito prefiero el pulpito a feira que ponen en el Suiza. Allí me encontré con los rojeras de siempre, que no quieren ni oír hablar de los ‘sotanosaurios’ ni el día de la fiesta de la patrona. No los voy a citar, aunque ellos saben muy bien quienes son. Los había de Izquierda Unida y del PSOE. Mientras tanto, el pobre Villalba y el sufrido José Luis Ramón tuvieron que aguantar la maturranga y hasta los improperios contra su jefe y su credo. Otros con más cojones o menos educación se habrían levantado y habrían ido a comulgar con las patas del pulpo, que, todo hay que decirlo, estaba cojonudo, mucho mejor que el cuerpo del ‘Hijo del Carpintero’, que sabe a hostias.
PD. Fiarse de los jefes está muy bien, pero no fiarse está mucho mejor.
PD. Quien desee que le envíe mis artículos por e-mail, sólo tiene que dejarme su dirección de correo en un comentario y lo incluiré en mi lista.

1 de septiembre de 2007

Hipocresía e hidropesía

¿A qué viene tanta hipocresía? Veamos: un muchacho de familia tradicional saca unas notas sensacionales en la ESO y esas otras malandanzas ‘bachilleriles’. Como cabría esperar, sus padres se declaran objetores de conciencia de la ‘Educación Para la Ciudadanía’, porque les han dicho que es un abyecto y maléfico intento de este gobierno terrorista y ateo para adoctrinar a los jóvenes diciéndoles que hay muchas ventajas en ser maricón. En fin, digamos que el muchacho en cuestión estudia derecho o ingeniería y acaba graduándose con matrícula de honor ‘cum laude’ y luego se hace registrador, notario o astronauta, razón por la cual es envidiado y aclamado por todos, excepto por algún familiar o compañero de partido, como si de un Rajoy o lumbrera similar se tratase. Pero, bueno, hasta aquí todo es de lo más normal.
Vamos ahora a otro caso bien distinto: La niña tiene 17 años, 1,75 de altura, ojos azules y pechos prominentes, casi desafiantes. Lógicamente, esas características antropomórficas le impiden o dificultan una inclinación decidida al estudio, (o sea, igual que el registrador de haber tenido esas tetas).
Resulta que en su pueblo hay un concurso de reina de las fiestas y la moza resultona se ilusiona y se presenta para ver qué pasa. Pues bien, ya la hemos jodido, porque salen a relucir unos individuos, normalmente investidos de concejales progres, diciendo que eso es machismo y una vejación de la mujer y no sé cuantas imbecilidades adicionales relativas a la dignidad y a los derechos humanos.
Es decir, que si un tío gordo y feo como yo, pero de prodigiosa inteligencia, como yo, exhibe pública e impúdicamente este don (la inteligencia, no la barriga) que la naturaleza, el estudio y el dinero de sus padres le han proporcionado, eso es bueno para la sociedad, para la dignidad del hombre y para los derechos humanos, pero si una niña enteramente comestible exhibe las tetas y el culo que le han moldeado la naturaleza, el gimnasio y los yogures desnatados, eso es vejatorio, degradante y machista. ¡Menuda mierda!
La vida es un aplazamiento de la muerte y del olvido. Si se me apura, diré que la vida es una muerte andante y la inteligencia del registrador, del médico o del ingeniero acabará inexorablemente en el cubo de la basura del Alzheimer; y el culo y las tetas de la ‘churri’ de 17 años metida a reina de la belleza de su pueblo acabarán descolgándose de forma indefectible en medio de un devastador ‘tsunami’ de osteoporosis, de hidropesía y de varices albardado por un rollo de celulitis, que es como el celuloide de una vieja película ‘pornogore’.
Que la vida es una muerte andante me parece un axioma y, si no, que se lo pregunten al pobre Umbral, que ahora ya puede meterse el libro aquél del que iba a hablar donde diga la Mercedes Milá de los cojones del Gran Hermano.