Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

21 de septiembre de 2007

El cuerpo de Cristo sabe a hostias

Tras el descanso veraniego retomo la actividad columnera únicamente a través de este blog, pues he sido relevado de mi columna semanal en mi periódico. En fin… menor difusión, pero mayor libertad. Vaya lo uno por lo otro.
Durante las fiestas de La Encina asistí a la ofrenda del alcalde de Oencia, José Estanga. Este individuo, al que llaman ‘el alcalde rockero’, con un evidente desprecio a la música rock, se autoproclama hermano del “Hijo del Carpintero”, no se sabe muy bien si en alusión a Cristo o a Pinocho.
No me extrañaría nada que de verdad fuese hermano de Cristo, pues sólo los mistificadores acaban sentados a la diestra de Dios Padre y logran que sus engaños perduren. Es obvio que Estanga es un tongo, pero a muchos les hizo gracia verlo subido al improvisado púlpito de la plaza del Ayuntamiento y lanzando invectivas contra Zapatero. Lo mejor de todo fue que no le dio por graznar ninguno de sus eructos musicales. Eso habría sido insoportable.
En fin, el de Oencia no fue más que el telonero de la verdadera estrella de la fiesta: el obispo Camilo, de Astorga, que, una vez más, alertó a la tropa de los peligros que la sociedad sufre por culpa de este gobierno de rojos que preside ZP.
Por lo visto, el tal Camilo tiene línea directa con el Altísimo y éste le transmite la verdad absoluta, verdad que todos deben acatar so pena de ser duramente reprendidos. Bueno, pues el obispo, al que le están robando en las narices todos los santos y emblemas de las iglesias del Bierzo sin que ello parezca importarle mucho, sólo se muestra interesado en lanzar venablos verbales contra quienes a su juicio destruyen la familia tradicional, admiten el aborto u obligan a los jóvenes a estudiar EPC (Educación Para la Ciudadanía), un engendro injustificado que el Gobierno se ha sacado de la manga para intentar minimizar los efectos nocivos de otro engendro, la clase de religión, no ya injustificado, sino injustificable.
Lo malo del obispo es que no tiene tirón ni carisma. Es un soso. No es un crisóstomo ni un melifluo. Entonces, todo lo que dice aburre solemnemente y, lejos de convertir el púlpito en un búnker de la resistencia contra los rojos ‘zapateristas’, lo que a él le gustaría, no hace sino convertirlo en un sarcófago de las palabras. Un verdadero coñazo.
He de decirlo sin ambages, antes que el púlpito prefiero el pulpito a feira que ponen en el Suiza. Allí me encontré con los rojeras de siempre, que no quieren ni oír hablar de los ‘sotanosaurios’ ni el día de la fiesta de la patrona. No los voy a citar, aunque ellos saben muy bien quienes son. Los había de Izquierda Unida y del PSOE. Mientras tanto, el pobre Villalba y el sufrido José Luis Ramón tuvieron que aguantar la maturranga y hasta los improperios contra su jefe y su credo. Otros con más cojones o menos educación se habrían levantado y habrían ido a comulgar con las patas del pulpo, que, todo hay que decirlo, estaba cojonudo, mucho mejor que el cuerpo del ‘Hijo del Carpintero’, que sabe a hostias.
PD. Fiarse de los jefes está muy bien, pero no fiarse está mucho mejor.
PD. Quien desee que le envíe mis artículos por e-mail, sólo tiene que dejarme su dirección de correo en un comentario y lo incluiré en mi lista.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ánimo, sigue, algunos te seguiremos leyendo en intenet. Que no sobra la inteligencia en esta tierra precisamente...

Administrador dijo...

Aunque no comulguemos (ni t� ni nosotros) siempre con nuestras respectivas opiniones, sentimos, sinceramente (de verdad, de verdad), que falte t� opini�n en esa columna. Esto en nombre del Foro.
Y ahora a titulo personal: lo que me extra�a, es que alguien que dice lo que le place haya durado tanto tiempo al frente de una columna. Y, parafraseando a Clint Eastwood, haciendo de macho-man en "El sargento de Hierro":
"Hay gente tan desagradecida que no son capaces de hacerte una puta paja despu�s de darte por culo."
No era as� exactamente, pero da lo mismo.

Santi dijo...

Es bueno saber que se le puede seguir leyendo. Un cordial saludo