Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

3 de octubre de 2007

Quien hace incesto hace ciento (perlas)


Así sí. Ya me parecía a mí raro que una concentración de madres 'amamantísimas' dando el pecho a sus hijos pudiera tener interés alguno. La aclaración la leí en el primer párrafo de un periódico leonés, según el cual las mujeres lactantes “acudirán con sus hijos pequeños a recorrer la calle Ancha para terminar en la plaza de Regla y dar de mamar a sus progenitores” (Sic). Eso lo cambia todo, pues el hecho de que sean los progenitores de las madres quienes reciban la leche tiene más de perversión sexual que de acto íntimo. Ya veo yo a los provectos progenitores agarrarse al pecho de sus hijas con más fuerza que un catarro. Además de un acto de ‘gerontofilia’ la cosa tiene connotaciones incestuosas y, ya se sabe, “quien hace incesto hace ciento” (aunque no venga a cuento, conviene recordar aquí que el incesto practicado con un objeto esférico es el ‘balo-incesto’). En fin, hay que estar muy ‘mamado’ para escribir perlas como ésta. Pero no habían pasado ni tres días, cuando comprobé que siempre hay alguien que es capaz de superar cualquier récord, por absurdo que sea. Así, en otro periódico de León pude leer (también textualmente) el siguiente titular: “Las licencias para construir viviendas en Ponferrada han caído este año un 200%”. Espectacular caída, que obviamente supone no sólo que no se hubiera dado licencia alguna, sino que se hubiesen revocado algunas de las ya concedidas con anterioridad. O sea, un desatino.
Aunque parezca otro desatino, las licencias urbanísticas están muy relacionadas con el acto de mamar. Me lo decía un amigo: Si lo que quieren es promocionar el mamoneo, aunque en la Catedral hay mucho, todavía hay mucho más mamoneo en el Ayuntamiento. A lo mejor por eso las madres lecheras de Ponferrada eligieron sacar los pezones a paseo en la plaza del Ayuntamiento.
Como no me gusta banalizar las cosas, debo que decir que el acto de mamar es muy tierno. He consultado con todos mis coleguis y no hay ninguno que no se vuelva loco por una buena mamada. Como se ve cito con frecuencia a mis amigos, y es que los quiero mucho... Además, son tam-amables.


1 comentario:

Héctor dijo...

Acabo de ver tu blog... eres un fenómeno, Paco. Me estoy tronchando un buen rato. Saludos compañero!!!!