Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

11 de diciembre de 2007

Eurípides y el euro

Viene a decir, más o menos, el informe Pisa (los huevos) que la escuela en España es una puta mierda.
‘Fetivamente’; no podía ser de otro modo: antes de convertirse en un imbécil integral (a partir de los 18 años) un niño tiene que madrugar cada mañana y aguantar horas y horas el coñazo en el colegio o en el instituto. Por si esto no fuera suficiente, sus padres, madres e, incluso, sus seres queridos, andan todo el puto día machacándole las meninges con las bondades y beneficios de estudiar y hacerse un hombre de provecho.
Pero el niño, que todavía no ha llegado al nivel de idiocia que previsiblemente alcanzará en un futuro no muy lejano (ya dije que a partir de los 18 años), observa con sus ojos de la cara y hasta con el del culo que la realidad es harto diferente.
En la vida real el que estudia y se esfuerza es un mierda y un pringao. A veces obtiene algo parecido a un reconocimiento social que deviene inútil, por cuanto jamás está acompañado de dinero. Por el contrario, todos los días tiene que soportar al insoportable tonto del ‘cole’ o del ‘insti’, un tarado mental y macarra al que su padre, o el empleado de éste, viene a buscar cada día en un BMW (hasta en un Rolls los he visto yo). El macarrilla no da clavo, pero, misteriosamente, siempre saca buenas notas y la ‘babosería’ y condescendencia con que lo tratan los profesores es tan proverbial como asombrosa. Además, el pavo es requerido por las pibas más macizas y corre la voz de que a más de una se la ha tirado en el chalé de sus padres, justo cuando éstos estaban en la ópera (una mierda de espectáculo que los progenitores no entienden, pero al que acuden solícitos, porque proporciona ocasiones magníficas de lucir coches, vestidos y joyas y codearse con los políticos, con algunos eclesiásticos y con otros triunfadores como ellos).
En otro caso, el muchacho al que se le pide un esfuerzo ímprobo para recordar qué cojones es un hemistiquio o qué pollas decía ese otro imbécil llamado Georg Wilhelm Hegel (no me digan por qué, pero el apellido se lee ‘jéguel’, los nombres no tengo ni puta idea de cómo se dicen); ese pobre muchacho, digo, ve con desasosiego y envidia a la pibita de 14 años que no estudia un pijo y a quien sus padres, lejos de reprenderla, la premian para que se pase las horas muertas jugando al tenis. Luego, la niña holgazana sorprende a todos con un vigésimo segundo puesto en el abierto (open) de no sé donde hostias (por ejemplo, de Australia, que queda a tomar por el culo) y se levanta cada año 300.000 gallifantes, sólo en premios, a los que hay que añadir otro tanto o más por la publicidad y por las exclusivas de las revistas. Por si fuera poco, la tenista luce un moreno acojonante, folla como una loba con otros tenistas suecos o argentinos y acaba la cabrona dominando tres o cuatro idiomas, sin contar el francés, por la sencilla razón de que está más viajada que el baúl de la Piquer.
El niño esforzado, aplicado y coherente también tiene que asistir al bochornoso espectáculo del anormal que, sin saber casi ni leer ni escribir, juega al fútbol de puta madre y al que, tras una brillante trayectoria como alevín e infantil, le hace una prueba el Real Madrid o el Barça y le solucionan la vida para siempre.
Hay más, cuando el futuro ‘hombre de provecho’ saca unas notas más que aceptables pasa a la universidad y allí ve que los ‘capadores’ (los que más chiflan) no son los que mejores notas tienen, sino los hijos, primos, tíos y demás familia de los rectores, de los vicerrectores, de los catedráticos.... Da igual las notas que saque, los departamentos ya están copados por lameculos y chupapollas y son impermeables (vamos, que allí no hay dios que haga carrera).
Entonces, el muchacho, con un expediente brillante, es requerido por una empresa privada (bebida), y allí vuelca todo su talento, y todas sus ilusiones y proyectos, ¿para quién?, para el dueño de la empresa, un fulano que generalmente es analfabeto, pero que supo poner los cojones encima de la mesa cuando el Franquismo o la Transición y se forró por los siglos de los siglos (por cierto, después de haber sido un cabrón con pintas, intenta lavar su conciencia en brazos de la Iglesia, que lo acoge benigna en su seno a cambio de unos donativos nada modestos). Ahora cimenta toda su fortuna en contratar a jóvenes brillantes para que, a cambio de un sueldo miserable, mantengan y amplíen su ya pingüe peculio.
Ya vemos cómo estudiar normalmente no conduce a las cosas buenas de la vida, es decir a los coches caros, a las tías caras, a los restaurantes caros (de autor), a las drogas de diseño (casi tan caras como los restaurantes de autor) y hasta a la ópera (aunque sea inaguantable).
Lo que está pasando es que, como los jóvenes aún no son del todo tontos, comprenden rápido que estudiar mucho sólo sirve para dejarse la vista frente a la mierda del ordenador, para malvivir pagando un piso y un coche de mierda, para tener hijos cagones y tragones que acaban con la paciencia de uno y para mirarse al espejo y verse calvos y cincuentones, con una esposa y unos hijos que únicamente ven en ellos una caja registradora que suelta dinero a base de que se lo saquen de los mismos riñones durante lustros.
Mientras esto sucede, la tenista sigue follando y hablando idiomas, aunque ya no juegue ni al mus y aunque sea más fea que un muerto con mocos. El tarado del ‘cole’ ha progeresado adecuadamente y ahora tiene su propio BMW deportivo, con el que va a toda hostia por la carretera, porque es un macarra y es un hortera, pero caga dinero, porque su padre le ha puesto un pequeño chiringuito inmobiliario para que vaya aprendiendo y algún día llegue a dirigir el resto de empresas del viejo, el empresario analfabeto que, incluso, va a la ópera y contrata a jóvenes brillantes por un sueldo miserable.
El futbolista no llegó a estrella (que ya habría sido la hostia), porque se lesionó, pero hizo pasta y ahora regenta una conocida tienda de deportes, organiza espectáculos deportivos y hasta es comentarista de fútbol, incluso de política, en una emisora de televisión y otra de radio locales. En fin, es un héroe local.
Los catedráticos, los profesores y los lameculos y chupapollas de la universidad siguen a su puta bola en su ‘corralito’, exactamente igual que los políticos. A veces uno de aquéllos es requerido para pasarse a las filas políticas, algo que compensa, pues aunque conlleva mayor desprestigio social, ello se compensa a base de pasta (de mucha más pasta que la que gana un profesor), pasta proporcionada a espuertas por el padre del niño que ahora conduce deportivos. Para celebrarlo unos y otros organizan sonados saraos en las que hay droga, titis y vicio a espuertas.
En ese proceloso mundo de la política se dan extrañas coincidencias y no es inverosímil encontrar a un rábula concejal de urbanismo junto a un catedrático de Física o a una concejala de cultura tan enamorada del teatro que cree que el euro lo inventó Eurípides. Todo se mezcla y todo está justificado, porque hay mucho, pero que mucho dinero por medio.
Todos saben que, por exagerado que parezca, esto que digo es verdad y por ello no entiendo cómo no se les cae la cara de vergüenza a todos los que andan criticando a los jóvenes y a los profesores, diciendo que la enseñanza en España es una mierda.
Claro que es una mierda. Elemental; cómo no va a serlo (Holmes): en estas circunstancias, a ver quién tiene cojones a demostrar para qué sirve saber qué es un hemistiquio o quién era ‘Jéguel’.
PD. Es obvio que en todo este dislate estoy a favor de Vicente Verdú y en contra de ese espantajo académico llamado Antonio Muñoz Molina y vienen a mi memoria (que algún día será presa del alzheimer) aquellos versos de Rubén Darío que decían: “De las blasfemias de las academias, líbranos señor”.
Otrosí digo: Este blog ya ha superado las 5.000 visitas desde el 4 de octubre. Estoy alucinado y os doy las gracias a todos los que entráis en él y doy gracias a dios por tantas visitas: gracias, adiós.

8 comentarios:

Una que pasa de vez en cuando dijo...

Paco, enhorabuena por las ya 5.100 entradas, te las mereces. Pero, joder, a ver si te cortas un poco con las putas palabras malsonantes, hostia, que por poco hay más de esas que de las otras en tus textos. Dicho con todo el cariño, eh?

Anónimo dijo...

Un resumen de lo(s) que se encuentra(n) en este blog, por ejemplo en la entrada anterior:

1 Los que dan jabón a Paco

2 Los que dan jabón a los que dan jabón a Paco (no sé si son los mismos)

3 Los que escriben unos "testamentos" infumables, pretendiendo convertirse en protagonistas del blog

4 Los que dan jabón a éstos, que no si son los mismos de antes o ellos mismos en su misma mismidad

5 Los que dicen de qué se debe y no se debe hablar (no importa si Paco habla del cambio climático, los demás no podemos hacerlo o sugerirlo, viene a decir alguien)

6 Algunos otros.

Paco, yo creo que no tiene usted suerte, no se merece estos bloggeros.

Salud.

Catón dijo...

Hacía tiempo que no se presentaba un digno, del que Paco sí deba sentirse merecedor:

Veamos su pensamiento articulado o la crítica desde la otredad:

- Intervención: los grupos descritos, excepto el de él –el número siete, el del descanso, el del que ve la obra realizada desde la silla celestial-, no son merecedores del mismo. Incluso no lo son “Algunos otros”, es decir, el resto.
- Argumentario: el jabón y el testamento infumable de los otros contra la nada. Negación de la mismidad equivocada en favor de la otredad vacía.
- Proyecto del articulado: cerrar el blog, reabrirlo para los que censuran a Paco y para los que censuran a los que censuran. Caca contra jabón. Suciedad contra limpieza.
- Finalidad: la verdad (la caca) contra la mentira (el jabón); devolver al blog la dignidad perdida y, con ella, la salvación de Paco.

Tú serás llamado, amigo Anónimo, a la casa del Señor. Amén.

El Nin del Bierzo dijo...

Al Anónimo anterior, ya le contestó adecuadamente y de forma magistral Catón, y yo solo escribo para decir que estoy de acuerdo con su respuesta, y para darle una recomendación.
Hombre, Anónimo, ¡un poco mas de originalidad!. ¿Qué quieres indicar con la 'estúpida' clasificación en la que tratas de encasillar a los que aquí escriben?. ¿Tú, a qué grupo perteneces...?. O , ¿formas parte de la especie de los 'idiotas', que al estar instalado en la idocia mental, no eres capaz de argumentar más que decalificando a los demás?.
Libertad para comentar, argüir, argumentar, ironizar, sugerir, debatir, exponer.., incluso para decir 'bobadas', como las que has escrito aquí, porque para eso, el autor, deja abierto la posibilidad de entrar en su blog, sin exigir credencial alguno, ni poner condiciones ni censura de contenidos de los comentarios. Pero, con esa libertad, una recomendación: cuando vengan a tu 'magín' semejantes impulsos para clasificar a los que que aquí escriben, y no se te ocurra otra cosa mas ingeniosa que la que has escrto, en vez de trascribirlo directamente a este blog, date una vuelta a la manzana, haz una o dos inspiraciones fuertes para oxigenar el cerebro (no necesitarás mas, porque probablemente no sea mayor del tamaño de una avellana). Cuando vuelvas, mírate al espejo, y como seguirás viéndote cara de 'gilipollas', pide vez para el zoo más próximo, e intenta exhibirte allí. Algunos de los que habitamos este blog, te lo agradeceremos.
Es un encarecida recomendación. Toma nota, y acéptala.

El Nin del Bierzo.

Acebuche dijo...

Menuda caterva de lameculos tienes Labarga. Irascibles, pero lameculos.

Y ese lenguaraz Nin del Bierzo que dice en tu defensa: "no eres capaz de argumentar más que decalificando a los demás", será que no te lee o será que no te comprende aunque te lo lama.

Anónimo dijo...

El resumen que hice, de lo(s) que se encuentra(n) en este blog no pretendía ser exhaustivo. Por eso terminaba diciendo, en el número 6, "algunos otros"

A la vista del par de reacciones que ha suscitado, creo que se hace más difícil de lo que pensaba desglosar dicho grupo en otras categorías.

Veamos:

Uno parece tener dificultades de comprensión. Interpreta lo que le parece y lo suelta dogmatizando. Ay, las preconcepciones!!!

Otro escribe una sucesión de cosas tan brillantes como:

1 ..¿formas parte de la especie de los 'idiotas', que al estar instalado en la idocia mental...?

2 ...incluso para decir 'bobadas', como las que has escrito aquí...

3 ...haz una o dos inspiraciones fuertes para oxigenar el cerebro (no necesitarás más, porque probablemente no sea mayor del tamaño de una avellana)...

4 ...mírate al espejo, y como seguirás viéndote cara de 'gilipollas', pide vez para el zoo más próximo, e intenta exhibirte allí. Algunos de los que habitamos este blog, te lo agradeceremos...

Todo lo cual, he de decir, me sobrepasa. Tal altura intelectual está más allá de mi alcance, así que renuncio a clasificarlos. No sé si alguien, incluído Paco (de quien parecen mostrarse conocidos) puede hacerlo.

Salud, de todas formas.

El Nin del Bierzo dijo...

Para Acebuche. Relee lo que escribí para el 'Anónimo Entomólogo Clasificador de bloggeros' de este 'Umbral', como comentario que me sugirió su escrito, y si crees que argumenta algo, y no descalifica (a mí no me puede meter ni entre los que 'dan jabón', ni entre los que 'dan jabón a los que dan jabón', ni entre los que escriben testamentos infumables (parece ser que Pedro Gazt),...o entre los que dicen de lo que se debe y no se debe hablar...), explícate mejor.
Aquí, nadie 'lame el culo' a nadie. Para eso, a la intención de hacerlo, habría que añadir el que se deje Paco. Y, en este sentido, si no le conoces, infórmate. Cosa muy distinta, es que entre la gente que lee a Paco (por el registro de visitas, muchos) y la que aquí escribe (muy pocos en comparación), la opinión de estos se decanta hacia la alabanza, por las razones que sean. Lee sus comentarios, y en ellos, encontrarás las razones de sus valoraciones, y en algunas ocasiones, hasta explican, bajo su punto de vista, cómo hay que leer a Paco. Evidentemente, también queda constancia de críticos iracundos. Lee, por ejemplo lo que dice Lope, de alguno de sus escritos. Duro, pero razonable.
¿Se puede llamar a aquellos 'lameculos', sin estar dispuesto a recibir a la contra el calificativo de idiota?.
¡Amos, anda, Acebuche, razona un poco mas, y no me toques los c...!
Saludos. El Nin del Bierzo.

Anónimo dijo...

Acebuche, muy bueno lo de lameculos e irascibles, muy bueno je je... como prueban de nuevo los escritos del lenguaraz (aquí y en la siguiente entrada)

Salud.