Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

23 de enero de 2008

Aunque Gamoneda se vista de seda... (¡Qué Gasco!)

Recuerdo un artículo publicado por mi apreciado Eduardo Bajo que se titulaba ‘Inefable Gamoneda’ y en el que entre otras cosas decía. “Es alucinante que a alguien con una verborrea semejante se le dé un premio literario. A base de escribir sin sentido, Antonio Gamoneda ha acabado por hablar sin sentido en cuanto le han dado una oportunidad. Y es que la vanidad, la falsa modestia y andar un palmo por encima del suelo no bastan para la creación literaria”. Tengo que decir que al principio me sorprendió, aunque después empecé a sospechar del ‘poetastro’, cuando vi que tipos como Anson lo alababan con bobería, y no me refiero precisamente a Juan García Campal, que poco después publicó una loa a Gamoneda a modo de un desagravio que no iba con él.
En fin, adonde quiero llegar es que, al final, mi querido Eduardo Bajo resultó profeta, pues, efectivamente, en cuanto le dieron la oportunidad, Gamoneda se puso en ridículo (porque aunque Gamoneda se vista de seda mono se queda) eructando unas despectivas palabras de encubierta envidia hacia el fallecido Ángel González, a quien, entre otros méritos, no le cupo el de que un Zapatero cualquiera le comprara el premio Cervantes.
La poesía y la literatura, la ópera y el arte en general están muy sobrevalorados en una sociedad asaz inculta y ágrafa en la que quienes transitan por estas disciplinas suelen hacerlo para que otros vean y alaben una pretendida sensibilidad de la que carecen. Es frecuente oír aseveraciones como ésta: “a mí no me gusta la ópera (o la poesía) pero es que no la entiendo”. Cojones, por lo menos quien así habla entiende que no le gusta, cosa que otros muchos, incluidos músicos y poetas de pro, ignoran.
Siguiendo con los desvaríos de gente presuntamente venerable, leo un artículo de Luis María Anson, un tipo que ha adquirido importancia a base de dársela a sí mismo, sólo porque en su día dirigió y digirió un excremento llamado ABC, y quien, como a Gamoneda con el Cervantes, le compraron un puesto en la Real Academia Española, con el único fin de justificar que también se lo habían comprado a Juan Luis Cebrián, que antes había dirigido y digerido un vómito llamado El País. Bueno, pues el tal Anson critica un opúsculo que un tal Philip Petit le ha dedicado a Zapatero: “Da vergüenza ajena este Philip Pettit que justifica la negociación política con ETA y el proceso de rendición ante una banda terrorista; que manifiesta que su deseo de que se agrupe a los presos etarras; que aplaude la asignatura Educación para la Ciudadanía...”. A continuación, el sabelotodo Anson asegura que Zapatero quiere una España como Suiza, a la que define como “República confederada”. Se ve que ha oído que Suiza también se llama Confederación Helvética y cree que es una confederación, cuando sabido es que dejó de serlo hace bastante más de un siglo.
En fin, yo también sentí vergüenza ajena cuando vi a Anson babeando impúdicamente en medio de un concurso de mises en el que hacía de jurado (blasfemado, en su caso) o ante Sofía Mazagatos. Cuando la Mazagatos dijo aquello de “estar en el candelabro”, Anson la defendió a capa y espada asegurando que, a fin de cuentas, un candelero es un candelabro; lo cual da una idea de la académica ignorancia del susodicho sobre el significado de la expresión “estar en candelero”.
El caso es que si lo que Anson pretende con sus críticas es hundir a Zapatero, lo tiene crudo, porque el que cae verdaderamente mal es él, no Zapatero. Los lectores de Anson ya están convencidos y nunca van a votar a Zapatero. Por el contrario, los esputos del exABCdario sólo pueden hacer que los simpatizantes de Zapatero se movilicen y le voten, aunque sea tapándose las narices. Eso sí, siempre y cuando no les hayan disuadido cacicadas tales como la de regalarle el Cervantes a un amigo agrio y malencarado.
Otro que pretende hundir a Zapatero con sus críticas es García Gasco, el sotaniforme de Valencia (de allí también salió el papa Borgia, Alejandro VI, aunque tal vez no era tan pervertido).
Desde el púlpito (a feira) Gasco dijo: “produce espanto la perspectiva de una sociedad construida en el vacío moral donde todo puede ser legitimado, como el aborto, la guerra, el terrorismo, la infidelidad, el engaño y la traición. Por ese camino no se respeta la dignidad de la persona humana”. Me pregunto yo por qué no defendía con ese mismo ahínco la dignidad humana de la que tanto habla cuando ésta estaba sojuzgada bajo un régimen en el que él ostentó altos cargos. No, se limitó a levantar el brazo con la mano extendida, como tantos otros coleguis.
¡Qué Gasco! Es que dan ganas hasta de votar a Zapatero.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

En unas fincas rústicas de unos amigos de Gasco, San Cañizares y de San Acebes de Ávila, se ha producido un asombroso milagro de diecinueve millones de euros, muy superior al de los cinco mil panes y peces de Jesús de Nazaret. Hay quien insinúa que Dios tiene envidia pues sospecha que ni siquiera los repartirán por Pascua. Pero yo creo que esto se dice con ánimo de calumniar.

nora astorga dijo...

Recuerdo con mucho cariño a una de las personas mas inteligentes que he conocido en mi vida; su humor era muy acido y su sarcasmo mas aun. Tu Paco me lo recuerdas cada vez que te leo, el no hubiera empleado algunas de las expresiones que tu escribes. Esa persona era tu padre .

Acebuche dijo...

Si realmente voy a hacer rabiar a todos esos que mentas, creo que voy a votar a Zapatero.

Anónimo Clasificador dijo...

Paco, bien se ve que no conoce a Gamoneda como persona. Los que lo conocemos, sabemos que es sensible, humilde, cariñoso... aunque a veces dé la impresión, a primera vista, de ser huraño. Pero no es más que la coraza protectora de la timidez.

Como poeta, todo el mundo es libre de opinar sobre su obra. Algunos (más bien muchos) pensamos que es un poeta extraordinario, único, pero no tenemos más razón que los que opinen lo contrario.

En cuanto al premio Cervantes, hombre... Ahí sí que cae usted bajo. Menospreciarlo hasta ese punto porque se lo han dado a alguien que a usted no le gusta... En fin, queda usted muy mal, la verdad.

Finalmente (last but not least) todo se desencadena porque Gamoneda hizo unas declaraciones críticas hacia Ángel González, más bien hacia su obra (con las que muchos también estamos de acuerdo) Hombre, Paco, no me fastidie... Conceda usted el derecho a opinar con sinceridad, para una vez que alguien lo ejerce.

Visto lo visto, si Gamoneda hubiera dicho de González la mitad de lo que usted dice de él, ¿qué habría hecho? Supongo que quemarlo vivo sería lo mínimo.

En fin, reflexione un poco. Viene bien de vez en cuando.

Salud.

Anónimo dijo...

¡Coño Paco! ¿Desde cuando has decidido que la Confederación Helvética no es una confederación?
Por falta de espacio, no vamos a retrazar los avatares de la constitución de ese país, no obstante me limitaré a enviarte el artículo primero de su constitución (en consulta libre)que aclara lo suficiente sobre la forma de estado:
Titre premier: Dispositions générales
Art. 1 Confédération suisse

Le peuple suisse et les cantons de Zurich, de Berne, de Lucerne, d’Uri, de Schwyz, d’Obwald et de Nidwald, de Glaris, de Zoug, de Fribourg, de Soleure, de Bâle-Ville et de Bâle-Campagne, de Schaffhouse, d’Appenzell Rhodes-Extérieures et d’Appenzell Rhodes-Intérieures, de Saint-Gall, des Grisons, d’Argovie, de Thurgovie, du Tessin, de Vaud, du Valais, de Neuchâtel, de Genève et du Jura forment la Confédération suisse.

Para que quede claro esta constitución es de 1999 y Suiza sigue siendo una CONFEDERACION.
El término confédération continúa apareciendo en los artículos siguientes de la constitución.
Pace e bene.

Anónimo dijo...

Antonio Gamoneda en sus primeros tiempos era un buen poeta. Daba gusto leerlo. Ahora no hay quien lo lea porque se dedica a escribir acertijos, rodeado de aduladores e imitadores: Poetas y Poetos, Poetastras y Poetastros y algún crítico leonés. Y hablar, hablar, lo que se dice hablar, habla muy mal; tan mal que no se le entiende. Será que está sordo o que de tanto leer y anotar y pegar de aquí y de allá se le han cruzado los cables. Una pena.De todas formas los sueños de inmortalidad terminan cuando nos vemos obligados a devolver el crétido de vida.NADIE SE SALVA DEL OLVIDO.