Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

10 de enero de 2008

Listerine y los 'iconoplastas'


El amor entre un hombre y una mujer puede ser maravilloso, siempre y cuando el hombre y la mujer entre los que se hace el amor sean lo suficientemente liberales y no se ofendan.
Dice Rajoy que va a crear un Ministerio de la Familia. Me parece bien. Puestos a ello, le recomiendo que nombre ministro de esa cosa a su viejo amigo Álvarez Cascos, un hombre tan defensor y amante de la familia que ya lleva formadas por lo menos tres.
A tenor de algunas de sus manifestaciones, juzgo que es la persona adecuada: “Para mí el principio es que la familia es indivisible”. Este prodigio de la política, que, con la aquiescencia de sus correligionarios, elevó sin mesura el peaje entre León y Asturias que ahora el incumplidor Zapatero es incapaz de quitar, aseguraba tajante: “Lucho por ser coherente. No se puede afirmar una cosa y hacer otra. No caben actitudes distintas en cada uno de los planos de la vida. No cabe una persona con la vida familiar desordenada y que sea capaz de resolver los problemas públicos, que son los de los demás. Todo está absolutamente entrelazado”.
Alguien así de coherente debe ser, por fuerza, muy querido y respetado incluso por los obispos, que también son un paradigma de coherencia.
En un magnífico artículo sobre las preguntas científicas inquietantes para 2008, aparecido en un periódico digital leonés, mi admirado Juan Luis Puente López de la Calle se preguntaba si, como parece, el 50% de la felicidad se hereda genéticamente. Yo sólo lo creo en parte. Vamos, creo que la felicidad se puede heredar de los padres, incluso de los abuelos, pero no depende tanto de los genes como del dinero que te dejan en herencia cuando palman, porque no hay nada con tanta coherencia como una buena herencia. No conozco a nadie que teniendo dinero con cojones no tenga razón en la misma medida.
Sin duda mis ofensores me tildarán de materialista. Tengo que decir que quienes andan todo el puto día dando la turra contra el materialismo me parecen unos plastas de la hostia y yo ya hace mucho tiempo que estoy hasta los ‘güevos’ de los ‘iconoplastas’.
Me vienen a mi desordenada cabeza unos versos del Arcipreste de Hita en los que glosaba algunas de las propiedades del dinero, del que decía que “Hacía muchos priores obispos y abades / arzobispos, doctores patriarcas, potestades / a muchos clérigos necios dábales dignidades. / Hacía de verdad mentiras y de mentiras verdades” y “Yo vi a muchos monjes en su predicaciones / denostar al dinero y a sus tentaciones, / pero al cabo, por dinero otorgan los perdones / absuelven el ayuno, así hacen oraciones”.
Si esto lo decía un cura en el siglo catorceno, qué cojones voy a decir yo ahora, que, aunque soy sapientísimo y docto como el propio Luis Aragonés, no me jacto ni un ápice de mi ignorancia.
En fin, aterricemos en Ponferrada. Los vecinos La Placa van a manifestarse el sábado porque entienden que el Ayuntamiento tiene abandonado el barrio. Hasta tal punto han llegado las cosas que al concejal de Fomento, Luis Antonio Moreno, ya lo llaman el ‘Listerine’, por su eficaz acción contra la placa.
Aún lo lleva peor el alcalde de Villafranca, que denunció a un vecino por intentar agredirle en su despacho. Tengo unos cuantos amigos en Villafranca que también estarían dispuestos a denunciar al susodicho vecino por no haber logrado su objetivo de darle una buena marimba al alcalde.
PD. Aprovechando que el Musac va a abrir en breve su nueva temporada de exposiciones, ilustro este artículo con una foto que plasma lo que muy bien podría ser una de las actuaciones musicales o de las instalaciones que se organizan en las mencionadas instalaciones, unas instalaciones que son para cagarte (Cagarte: contracción de cagar arte, algo muy contemporáneo). (La magnífica foto aparece en un calendario del Diario de León ya caducado –el calendario, no el Diario).

1 comentario:

Princesa Fiona dijo...

¡Dioooooooooos! ¡Vaya foto! Es el arte contra el arte, Freddy contra Jason, Alien contra Predator...
Paco, no nos abandones nunca. Necesitamos tu bravura y tu ironía para empezar cada día con las armas suficientes para acabar con los ignaros a golpe de collejas blogueras.