Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

7 de febrero de 2008

'Episcopalios': más 'pepistas' que el PP





Hoy me sale del alma hablar de cosas humorísticas, como la Iglesia, la violencia, el terrorismo y los asesores de Rajoy. Humor negro, cruel, español si se quiere, pero humor al fin:
No sé a qué viene tanto empeño en que haya un debate entre Zapatero y Rajoy. Vistas las circunstancias, con quien tiene que debatir Zapatero no es con Rajoy, sino con el hematoma (cardenal) Cañizares, que es más ‘pepista’ que el PP y desde el púlpito anda ordenando a los católicos que voten al partido de la gaviota para que se acaben de una puta vez el aborto, el divorcio, los matrimonios de los ‘maricones’ y las lesbianas, las sedaciones irregulares, el diálogo con los terroristas y hasta las películas de los Bardem (que esto último hasta tiene un pase).
Lo que no entiendo muy bien es por qué esa animadversión de la Iglesia contra el terrorismo, si, a fin de cuentas, por muchos asesinatos que cometa ETA o que cometa Al Qaeda, nunca llegarán al número de asesinatos cometidos por la Iglesia con el nombre de Dios en los labios (a dios rogando y con el crucifijo dando). La violencia ésa de la que tanto abominan los obispos es tan consustancial a la Iglesia como el propio dogma de la Trinidad (a la que yo llamo 'la Trini').
Resulta escalofriante la lectura de textos del Antiguo Testamento que narran con sumo encarnizamiento y frialdad las matanzas sangrientas de pueblos enteros ( por ejemplo Sam. 15 y 16), incluyendo mujeres, niños, niños de pecho, ¡incluso los animales!. Pavorosos genocidios, fruto de la obediencia del pueblo hebreo al mandato de su dios que, no se nos olvide, es el mismo que el de Cañizares (y puede que hasta también el de Casillas). Un ejemplo: el Señor le dijo a Moisés: “Toma a todos los príncipes del pueblo, y ahórcalos ante Jehová delante del sol, y el ardor de la ira de Jehová se apartará de Israel” (Núm. 25:4). Cuando un israelita trajo ‘desvergonzadamente’ a una mujer moabita a su tienda, Finees, el nieto del sacerdote Aarón, tomó una lanza, entró en la tienda y, encontrando a la pareja en flagrante delito, “los alanceó a ambos, al varón de Israel, y a la mujer por su vientre”.
El Antiguo Testamento es verdad revelada, dictada directamente por dios a los hombres. Pero también es verdad revelada por dios a los evangelistas el Nuevo Testamento, y también en él abundan las obscenidades de este tipo, aunque realmente no sabemos ante qué notarios fueron otorgados ni uno ni otro testamentos.
Quienes se autoproclaman, sin fundamento alguno, defensores de la vida y de la familia, deberían recordar pasajes tan jugosos como éste: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer; e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo” (Luc. 14:26).
Veamos esta otra joya: (Mateo 10:34 al 39), “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada”; “Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra”; “El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí”; “y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”. El rollo patatero acaba con esta apoteósica llamada a la guerra santa o 'yihad cristiana': “El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará”.
Son algunos ejemplos explícitos de las malignas intenciones que el ‘bondadoso’ dios de Cañizares y otros ‘episcopalios’ (Episcopalio: obispo que llevó a Franco bajo palio) alberga contra el género humano. Por eso el exégeta P. C. Craigie reflexionaba con pesadumbre: “No encontré nada que pudiera dar respuesta a mi pregunta, es decir al miedo teológico que yo sentía porque Dios y la guerra parecían ser una misma cosa”. No te hagas pajas, colega, dios y la violencia son una misma cosa. Por eso no hay tanta diferencia entre los terroristas y los defensores de dios. ¿O es que en el nombre del dios de Cañizares no fue arrasada Europa y parte de Oriente, no se organizaron las Cruzadas y después tantas otras cruzadas de variada tipología, no se instituyó la Inquisición ni la bendición de los caño­nes nazis por Pío XI ni tantas bendiciones sobre tantas otras persecuciones y empresas instigadas por sus prede­cesores en los cinco continentes mientras sus acólitos comulgaban?
Por si lo antedicho no bastara, reproduzco aquí un fragmento de una carta espeluznante de los obispos españoles a sus colegas del mundo: “Es tal la condición humana y tal el orden de la Providencia –sin que hasta ahora haya sido posible hallarle sustitutivo– que siendo la guerra uno de los azotes más tremendos de la humanidad, es a veces el remedio heroico, único, para centrar las cosas en el quicio de la justicia y volverlas al reinado de la paz. Por esto la Iglesia, aun siendo hija del Príncipe de la Paz, bendice los emblemas de la guerra, ha fundado las Órdenes Militares y ha organizado Cruzadas contra los enemigos de la fe”. ¡LA HOSTIA!, tú.
Así que, Cañizares, deja de dar lecciones y tápate un poco, porque con ayudas como la tuya y de otros como tú el pobre Rajoy se va a dar una hostia monumental el 9-M.
Y es que a Rajoy lo veo yo flojo y me lo están arrastrando la Espe, Zaplana y Acebes hacia posiciones insostenibles, sin darse cuenta de que la una quiere ser su sustituta y los otros dos pretenden salvar su propio culo ante la cantidad de ineficacias y cagadas que han protagonizado.
Rajoy, que siempre acusa a Zapatero de ocurrencias e improvisaciones, y no siempre sin fundamento, sale ahora con que quiere hacer firmar a los inmigrantes un “contrato de integración” por virtud del cual el inmigrante se compromete, bajo pena de expulsión, “a cumplir las leyes, respetar las costumbres, aprender la lengua y pagar sus impuestos como todos los demás”. Vamos, no me jodas Rajoy, este contrato se lo pasas tú al rector Penas, o a cualquier político, constructor o banquero y acabas deportándolos sin remisión, porque no lo cumple ninguno. Como vayas por ahí acabarás no sólo en la oposición, sino en la puta calle y acusado de racista y xenófobo. Mira que con lo juicioso que me pareciste con lo de la falacia del cambio climático, ahora vas y la cagas. ¿Pero a ti, quién cojones te asesora?. Reflexiona, Mariano, cambia de camello o lo que sea, pero cambia, que te pierdes.
PD. Dice Esperanza Aguirre que Gallardón no quiere darle un beso. Será para no vomitar.

1 comentario:

Hipatia dijo...

Nos sorprende hoy un virtuoso opinador en Diario de León que achaca a la mala conciencia de excuras y seminaristas el laicismo/anticlericalismo español, aunque él mismo aventura su reduccionismo. Evidentemente lo es, pues afirma que la Iglesia ha tenido claro desde sus orígenes la distinción entre el ámbito público -patrimonio del Estado- y el privado -el del patrimonio de la creencia en Dios y la socialización de su moral- o cuando afirma que la Iglesia (¿la española?) no busca inmiscuirse en la política ni en el gobierno (los guiones y el paréntesis son míos)

Más que hacer historiografía, este converso neocon se olvida de un plumazo de la dualidad imperio-papado (finalmente dictadura) que ha “padecido” España desde Constantino o del paradigma de la ilustración/revolución francesa que nunca penetró en España hasta nuestros días.

Su determinismo convierte el análisis en pura “historietografía” lo cual no tendría importancia si no vinieran de alguien al que le gusta reconocerse como historiador.