Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

24 de marzo de 2008

La 'cristifactoría' y la mala hostia de San Juanín

A los hosteleros les ha ido tan bien estos días de atrás con la muerte de Cristo que seguro que no les importaría nada que lo mataran una vez al mes. Total, si a los tres días resucita.
A otros, en cambio, la cosa pasional les sentó fatal. Hubo algunos que, de tanto dolor, se echaron directamente en brazos del alcohol y las drogas, para hacer más llevadera la pena, y acabaron hechos unos zorros, los pobres, de pura penitencia. Y es que, claro, tu te metes un orujo, una limonada, una raya y ves que el dolor por la muerte de Cristo sigue en tu interior y te dices a ti mismo para tus adentros, como en una reflexión interior, echa ‘p’acá’ la farla o el alpiste y que san Pedro nos la bendiga.
A mi lo que me parece mentira es que, después de poco más de tres meses desde que nació allá por el 25 de diciembre (fun, fun, fun), esté tan crecidito el chaval de dios. A mí que no me jodan, este es un cristo de ‘cristifactoría’, porque los de corral tardan más en hacerse. Claro, que por otro lado, a lo mejor es por el alimento del espíritu, que robustece la hostia, o por la hostia que es un alimento que robustece el espíritu (si es que me pongo teólogo perdido).
Ahora, lo malo de todo esto no es que Cristo muriera, sino que murió sin cuidados paliativos, según dice la ‘montse’ emérita 'Sebastian-A', de la parte de Navarra, aunque hace años pasó por León. El pavo éste cuenta cosas de mucha enjundia aparente: “Jesucristo miró a la muerte cara a cara, con confianza, la aceptó con amor y la vivió descansando en los brazos del Padre Celestial”; Por el tono apodíctico que emplea parece como si él lo supiera de buena tinta (lagarto, lagarto). “¿Alguien puede decir que la de Jesús no fue una muerte digna?”, se pregunta. Bueno, no voy a decir la opinión que me merecen estos chascarrillos propios del club de la comedia (y la 'bebedia'). Solo citaré al inefable John Donne y su excelsa obra Biathanatos: en ella sostiene que Cristo fue un suicida y, la verdad, a tenor del engendro del dogma trinitario es asaz complicado contradecirlo.
Pero a fin de cuentas, lo más espectacular y reseñable de la pasada Semana Santa, aparte del pulpo que me comí en el Suiza y que, como siempre, estaba cojonudísimo, fue la galleta que se comió San Juanín en la procesión del Viernes Santo en Ponferrada. La cosa fue más o menos así: el santo, recién restaurado, corría veloz al encuentro de la Virgen cuando se soltó de la peana o de las andas en las que iba anclado y ¡zas!, piñazo contra el concreto. ¡Qué mala hostia!. El resultado es una luxación de codo y no sé que otra fractura, que con la huelga del Hospital va a estar jodido que no le queden algunas secuelas en lo venidero.
En fin, el vídeo de Youtube lo pondré arriba cualquier día para quien lo quiera ver, pero es fácil encontrarlo. No tiene desperdicio lo que reza el cura mientras el santo se va al carajo: “A toda prisa buscando a la madre. A Juan se le quitó el miedo, porque el encuentro con Jesús arranca nuestros falsos temores” (... y hasta los tornillos de las peanas)
Y calla que ganó la Ponferradina, que, si no, eso sí que hubiera sido un verdadero calvario.
PD. Me aseguran que la figura del 'jarrón chino' Aznar en la foto de las Azores que reproduzco abajo está trucada. Debe ser para que aparezca con una imagen que se adapte aún mejor, si cabe, a lo que realmente representa.

6 comentarios:

Dumuro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Paco Labarga dijo...

La única razón por la que la entrada anterior ha sido suprimida se debe a que era un virus encubierto. No quiero ser yo responsable de que mis amables lectores sufran una gripe informática por mi pasividad.

Paco Labarga.

Anónimo dijo...

Uy, uy... Qué mala pinta tiene eso, Paco...

Muy sospechoso.

Anónimo dijo...

Gracias, Paco, por quitar la porquería esa. Yo llegué a abrirlo y me redireccionó a una página web. El antivirus me avisó de que era un troyano. Esto suele pasar en las páginas que tienen muchas visitas, como la tuya.
Y, sobre tu última entrada, IM-PRE-SIONANTE. Hacía tiempo que no me reía tanto.
Castañera.

Anónimo dijo...

["A toda prisa buscando a la madre..."]

Mira que hacen el ridículo y dicen tonterías...!

Esto y lo del Chiquilicuatre nos proyecta a lo más "cul".

Lo siento amigo Paco: date por vencido.

Anónimo dijo...

Del mismo modo que Antón Uriarte siente el derretimiento cerebral de Matías Prats con el Polo Norte, con los rezos y proclamas del cura de La Encina, no sólo te lo dice, sino que incluso lo ves, sientes como el santo Juanín se afana en llegar a los brazos de la santa María en presencia de la multitud extasiada por tanto gozo erótico. Pena del hostiazo! Si es que los enamorados corren como niños!