Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

19 de septiembre de 2008

Rajoy (le PPen español) y la hija de la pija de Alaska

Durante las pasadas vacaciones he descubierto que la basura que reciclamos la convierten en programas de televisión y en artículos de periódicos, lo que no hace sino darme una nueva razón contra del reciclaje. Por si eso no bastara, resulta que, como no saben qué hacer con muchos de los residuos que tan cuidadosamente separamos en casa, se ven obligados a incinerarlos en las cementeras, como va a suceder aquí en la que tiene Cosmos en Toral de los Vados, contaminando toda la comarca y haciendo que los ricos productos del Bierzo no los quiera ni dios, porque hay una evidencia que ya nadie puede esconder: aquí mucho emprendedor, mucha riqueza y mucha hostia, pero de lo que realmente vivimos es de la contaminación, ya sea atmosférica o ideológica (Véase, si no, la maravillosa y colorida atmósfera que nos proporciona muchas tardes la acería de Roldán de Santo Tomás de las Ollas, con 'P').
Mira tú por donde, ahora el neocon Bush nos ha salido más nacionalizador que Chávez y Evo juntos. Con la particularidad de que el yanki nacionaliza empresas en quiebra y los otros, por lo menos, nacionalizan las que son rentables.
Peor aún, cuando ya creíamos que no había nada peor que un tejano borracho y católico poniendo los pies encima de la mesa de su rancho, surge como de la nada un tal MacCain haciendo gala de un desconocimiento absoluto, no sólo de lo que es España, sino de su ubicación geográfica. MacCain anda tan perdido como el pepero Gustavo de Arístegui, que, en su afán por criticar a Zapatero, lo acusa de antiamericanista, sin reparar en que sus propios comentarios pueden ser considerados como claramente antiespañoles. Y es que la seudoerudición nunca ha sido una buena tapadera de la estupidez.
En fin, se verá que a mí no me gustan ni Bush ni MacCain ni Obama ni los Clinton ni la pija esa de Alaska a la que un espíritu santo le jodió a la hija y la dejó 'palante'. Por no gustarme no me gusta ni Arístegui. No me gusta nada un país cuyas bombas son más inteligentes que sus presidentes y que sus ciudadanos: al menos los misiles saben ubicar a un territorio en el mapa (como se demostró en Irak).
En Ponferrada, sorpresas te da la vida, anuncian a bombo y platillo que, para neutralizar la crisis que ZP no quiso reconocer, van a congelar el sueldo de los políticos, cuando lo que tendrían que hacer es congelar a los políticos. Esa sería una buena solución, porque, guste o no, los políticos, consustancialmente trincones, son el problema, bueno, los políticos y los banqueros. La crisis ha producido una curiosa perversión de valores: los atracadores de bancos han sido sustituidos por los propios banqueros. Es más, los devotos de san Libre Mercado se pasaron los últimos años pidiendo al estado que no interviniera en sus negocios, hasta que los dejaron esquilmados y arruinados y en ellos ya no crece ni la hierba. Ahora le piden al estado que intervenga inyectando dinero, miles de millones de dinero, cuando lo que habría que hacer es administrarles una buena inyección letal o sentarlos en una silla eléctrica (lo siento, tengo pasión por los electrodomésticos).
Por si fuera poco, ahora viene la Espe a anunciar que quiere privatizar el agua de Madrid. Cojonudo. Me pregunto cuánto tiempo tardarán los madrileños, que disfrutan del mejor agua de España, en beber mierda. Pues, con todo y con eso, la presidenta madrileña se perfila como la gran Esperanza del PP, habida cuenta de que Rajoy anda totalmente desorientado y ha vuelto a las andadas y a las andanadas que lo hacen parecer el auténtico y genuino Le Pen español (Le PPen).
Así que no me extraña que Zapatero esté todo el día de vacaciones. Este mes ya ha venido cuatro veces a León y no me extrañaría nada que acabara gobernando desde El Infierno (conocido bar del Barrio Húmedo muy visitado por él), pues para lo que hace en Madrid y para lo que le da que hacer la oposición muy bien podrían ejercer de presidentes el 'Pepiño' y la Bibiana Aído con traje de faralaes.
A tal grado de degradación hemos llegado que hasta Zapatero sucumbe a la pedantería y se va al Festival de Órgano de la Catedral. A este paso, no descarto que un día vaya, incluso, al Musac. Por cierto, tengo que decir que en el Musac se expone tanta inmundicia que al poco tiempo caduca y hiede y no precisamente a ámbar, (como le decía don Quijote a Sancho cuando el fiel escudero se desaguaba "por entrambos canales" tras ingerir el bálsamo de Fierabrás). Esa es la razón de que cada seis meses tengan que cambiar las exposiciones e instalaciones (parecen fontaneros) del flamante, digo flagrante, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, que dios tenga en su gloria. Por cierto, a finales de este mes se inaugura lo que rimbombantemente se llama una nueva temporada expositiva, pero que quiere decir que la mierda de dentro huele y hay que sustituirla por mierda fresca. Amén.
PD. Dicen que José María Aznar hace 2.000 abominables, digo abdominales, diarios. Este hombre no ha sido comprendido en absoluto. Pero, tranquilos, la prehistoria le hará justicia.

15 de septiembre de 2008

El Festival de Orgasmo de la Catedral

Dicen que la crisis económica mundial está provocada por las hipotecas basura americanas. No lo sé ni me importa; sólo sé que hablar de hipotecas basura es una redundancia intolerable, porque todas lo son, y añadirle a esa iteración el término americanas no hace sino abundar en el innecesario hincapié. Es como si yo hablara de ‘agua mojada y húmeda’.
Lo cierto es que da la sensación de que la economía se está yendo a tomar por el culo a pasos agigantados. Como es obvio, el PP le echa la culpa a ZP y al ‘insolbenteSolbes, que seguro que tienen una buena parte de ella, tanta como el Ché (el Ché-ma Aznar) y su pupilo azul Rajoy, que nos lo clavó con el dedo, metiéndonoslo en los ojos y haciéndonos pasar un mal rato (rodrigo).
Las empresas se van al carajo porque están dirigidas por rábulas iletrados, ‘mamandurrieros’ e incompetentes (la conjura de los necios) que no sirven más que para robar en tiempos de vacas gordas. Sólo la incompetencia explica que, tras más de una década de crecimiento espectacular y negocio saneado, cuando no pingüe, nueve meses de crisis e incertidumbre puedan hacer tambalearse al sistema global. Cuando llegan las vacas flacas o las vacas locas, los directivos de las empresas y los dirigentes políticos dan una idea muy aproximada de la puta mierda que realmente son.
Se pregunta mi admirado Juan Luis Puente, en uno de sus artículos en , cómo un festival de órgano como el de la Catedral de León puede ser gratis. En realidad el festival de órgano no es gratis, las que son gratis son las entradas a los conciertos. El festival de órgano sale por una pasta gansa que pagan en su cuantía más generosa aquellos a los que el órgano se la pela mayormente.
Lo mismo que en el caso del Musac, pienso que deberían cobrar de lo lindo por acudir a dichas manifestaciones, llamémosles artísticas. De ese modo se sabría con certeza cuánta gente está de verdad interesada en escuchar música de órgano o en asistir al espectáculo inenarrable de lo que se exhibe en el frenopático de Eras de Renueva y que algunos, con evidente mala fe, han dado en llamar arte contemporáneo.
Además, mi querido Juan Luis (Puente) se sorprende sobremanera al comprobar que el delegado de la Junta, nuestro Eduardo Fernández, conoce a la perfección al compositor Dietrich Buxtehude, un gran músico de origen danés (un gran danés) que, para compensar tanta grandeza, lo jodió todo nacionalizándose alemán.
Yo también me asombro (me doy sombra) ante el hecho de que el delegado conozca la obra de un músico lejano y arcano mientras dice manifestar un absoluto desconocimiento de lo que hacían en sus mismas narices algunos subordinados suyos con las licencias de los huertos solares. Reconozcámoslo, en cada político hay un artista y, todo hay que decirlo, algunos, ¡menudos artistas están hechos!
Por mis partes, antes que un festival de órgano prefiero uno de orgasmo o uno de sarcasmo. Así que, en lo que a mí respecta, el tal Rubio, el tal ‘Hamster’ (Cristóbal), el gran danés de los cojones y el Trío Siboney pueden irse todos con la música a otra parte (al Musac, por ejemplo).
PD. Como soy propenso a la iconoclastia y a otras sustancias de dudosa legalidad, voy a iniciar un tratamiento para desintoxicarme de tanta ironía como me meto por vía intravenosa, con el consiguiente riesgo para mi salud.
Otrosí digo: ¿Es sólo una apreciación mía o es verdad que la prensa escrita de la provincia ha tomado desde hace algo más de año y medio un rumbo ramplón (más ramplón, quiero decir) del que ya tenía? Las faltas de ortografía campan con total naturalidad por los textos de las noticias y llevan camino de instalarse en los titulares con vocación de perennidad. Eso en cuanto a la forma. En cuanto al fondo, me remito a la genial viñeta de El Roto que reproduzco arriba… Mira, vamos a dejarlo. Voy a acostarme con unas personas de diverso sexo a ver si así me desengancho de mi heroína la ironía, aunque sea a costa de engancharme al susodicho festival de órgano, digo de orgasmo.

3 de septiembre de 2008

¡Ay, Señor, qué ducha!


Hay gente que habiendo nacido idiota, después ha sufrido una o varias recaídas. Es el caso de la excelsa periodista Maruja Torres, que en una reflexión que haría palidecer al propio dúo estático, Teodoro y Martín (Adorno y Heidegger), suelta a bocajarro en una entrevista que: “Cuando hago un pis cargado por la mañana no tiro de la cadena, espero varias horas con la ventana abierta. Yo no me ducho cada día, no soy tan guarra como para necesitar ducharme cada día. Yo me hago abluciones”.
¡Cuánta excusa para justificar lo injustificable! Por si no fuera suficiente, prosigue “Me 'abluciono' las partes contratantes y cada tres días me meto una ducha con cuidado”. Hay mucho marrano disfrazado de ecologista. Ésta, además va de pacifista y dice que aprendió a ahorrar agua en Beirut. No te jode, si yo estuviera en Beirut o en el puto desierto del Sahara también ahorraría agua por cojones. Pero yo vivo en el Bierzo, uno de los centros del Paraíso y aquí no sólo el embalse de Bárcena supera el 72% de agua embalsada, sino que, encima, está lloviendo y granizando, que nos va a joder la vendimia y en vez de vino vamos a tener que beber el ‘meao’ ese ‘cargao’ de la Maruja, que vamos a parecer todos a Pedrojota en una sesión con la Exuperancia.
Ya dije aquí que el número de imbéciles es infinito y creciente y que lo verdaderamente ecológico es derrochar agua, precisamente para que no se la lleven a Beirut o a Valencia o a Murcia. Si quieren que vengan ellos aquí, que tenemos toda la montaña despoblada, precisamente porque la gente se tuvo que marchar para ir a lugares donde no hay agua, pero sí trabajo. Así que, ahora, a cascarla.
No quiero ni pensar en cómo olerá el ‘potorro’ de la Maruja esta, pero eso de que “cada tres días me meto una ducha con cuidado" me ha llegado al alma. Creo que es una frase antológica, digna de Oscar Wilde. Me recuerda a un conocido que sólo bebía vino y se puso a tomar agua por consejo del médico. Obviamente le hizo daño y se cambió al mosto, con lo que el azúcar se le disparó y cuando volvió a la senda del vino ya era tarde. Tenía el organismo ‘estrozao’.
Aunque defiendo el derroche de agua, también me gusta el vino, siempre y cuando no sea con moderación. En la Feria del Vino de Ponferrada, que fue el pasado fin de semana, me encadené al mostrador de Tilenus y oye, si no clausuran la Feria todavía sigo allí. También conocí a un japonés muy simpático y de nombre impronunciable. Además era de muy buena cepa, por lo que bebía, ya que pilló una castaña comparable a la mía, si no mayor. Yo no sé japonés, porque no nací allí, pero después de tomar una botella de Pagos de Posada y otra de crianza recitaba haikus como la madre que me parió. ¡Ay Japón, Japón¡, qué rico está el Japón (ibérico. Es que tengo mis fijaciones).
Andan ahora los grupos conservacionistas soliviantados por la profusión de canteras en el entorno de Las Médulas. Son unos 'carcas'. Si en época romana hubiera habido ecologistas, entonces no tendríamos Las Médulas (foto de arriba), porque recuerdo que no son más que los restos de una mina a cielo abierto (como el Feixolín de Victorino) que se explotaba mediante el sistema de ‘ruina montium’ (que quiere decir: a tomar por el culo el monte, o algo parecido). Así que no deben quejarse tanto, porque las canteras de hoy son el Patrimonio de la Humanidad de mañana. ¡Loado sea Eduardo Fernández!.
En fin, ahora cojo unas vacaciones y me voy a tomar el sol, con el permiso de Lasarte, que se pilló para él todas las concesiones, aunque eso sí, ya ha dicho Elena, el enano Villanueva, que no hay nada en este caso que se haya hecho mal. Entonces, no sé por qué cojones dimitieron el tal Lasarte y sus 'coleguis' (Soy enemigo de la pena de muerte, excepto para los políticos. Bueno, tampoco es que les desee la muerte, pero una larga enfermedad les vendría como dios. Lo que no entiendo es ese afán de mi admirado Sosa Wagner por ingresar en una orden de tan proverbial abyección).

PD. Como muchos saben, yo soy de Sahagún y el otro día vi a mis amigos apenados porque la iglesia de San Lorenzo se está cayendo. Ya se cayó en su día (allá por 1947) la de San Tirso y la reconstrucción que hicieron es, hablando con prudencia, una estafa, porque se inventaron un ábside y un arco de herradura en el crucero. O sea, una reconstrucción de Exín Castillos. Parece que ahora, si nadie lo remedia, ocurrirá algo parecido. Precisamente, al hilo de las torres de ladrillo de las iglesias de Sahagún, me viene a la memoria el texto de una conferencia titulada ‘Juego y teoría del duende’, que Lorca (la ballena asesina) pronunció con delectación antes, lógicamente, de que lo asesinaran por maricón unos tipos que tampoco se lavaban mucho (recuerdo que la última voluntad del asesino Jarabo fue que le cambiaran al guardia que lo vigilaba porque le olían los pies como el chocho de la Maruja. A lo que se ve, era algo muy común entonces). El caso es que Lorca decía que las torres de ladrillo de Sahagún representaban como ninguna otra el duende, que es la esencia y el genio de España. Sólo comparables por su magia, según el poeta, a las de Calatayud. Y hablando de Calatayud, me viene a la memoria esa cancioncilla tan famosa y tan guarrilla que dice: “Si vas a Calatayud / pregunta por la Manuela / que es nieta de la Dolores / y es más puta que su abuela”. Pues eso, que ya no me acuerdo de lo que iba diciendo, porque estoy anestesiado de la gente que se ducha con tanto cuidado que ni se nota que se ha duchado. ¡Ay, Señor, qué ducha!