Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

12 de enero de 2009

¡A empalmarse!, ¡ar!

(El caballo también presenta armas en el desfile de la pascua)
Para un pueblerino como yo un viaje a Madrid es altamente aleccionador, porque te permite comprobar que desatan más pasiones las consolas que los consoladores, acaso porque los videojuegos refuerzan más la autoestima y el amor propio que el propio amor propio (la masturbación).
En fin, el viaje a Madrid también me sirvió para comprobar que el patriotismo patrio se reduce a cuatro viejos y a numerosos latinoamericanos (antes sudacas) a los que seduce sobremanera la pompa de los desfiles militares (una pompa que a la postre siempre se torna una pompa fúnebre). Quiero decir que, por pura casualidad, asistí el pasado 6 de enero al desfile de la Pascua Militar, frente al madrileño Palacio Real, exactamente donde se reúnen los nostálgicos franquistas y falangistas cada 20-N. El desfile me sirvió para roborar que la música militar es como la inteligencia militar, un contrasentido, un oxímoron (como el agua seca, los sonidos del silencio o la música de Cristóbal ‘Hamster’).
A mi admirado Pedro Jota Calvorota la Pascua Militar sólo le sirvió como pretexto para hacer la pascua a la ministra de Defensa (Carme Chacón), y todo por un quítame allá esas pajas (o masturbaciones) sobre lo inconveniente del atuendo de la Chacón. Tengo que decirlo, porque, si no, reviento. Por muy ridículo que le parezca el ‘smoking’ de la ministra, seguro que es mucho menos ridículo que el chaqué que vestían los caballeros (por llamar de algún modo a los políticos, hombres de estado y de la realeza allí presentes). El chaqué será protocolario y la puta que lo parió, pero con él parecen todos pingüinos, lo cual no es del todo impropio, ya que, en efecto, la mayoría son como pájaros bobos... y, a mayores, horteras. En todo caso, si la ministra hubiera ido vestida de Ágata Ruiz de la Prada, Pedro Jota no la habría criticado, por muy estrafalaria que resultara; y es que vemos la paja (o masturbación) en el ojo ajeno y no sé que de una viga en los cojones.
Lo que me queda claro es que Pedro Jota no es partidario del ‘smoking’ de la ministra (digamos que es partidario del ‘no smoking’). A Pedro Jota le parecen más apropiados los modelitos tipo Exuperancia.
No entiendo, sin embargo, por qué en estos tiempos de modernez se meten tanto con los trapos de la ministra y por qué nadie ha osado aún criticar la anacrónica indumentaria militar, que es fea, pero horrorosa (con esa especie de fregonas en la cabeza) y se contempla con pavor y estupefacción, como recuerdo deletéreo de que el ejército español para lo único que ha servido a lo largo y lo ancho de toda su historia ha sido para masacrar a los propios españoles, pues cuando tuvo que defender en el exterior los llamados intereses patrios se cagó literalmente. Lo que infla sobremanera los cojones es que unos tipos tan ridículos se atrevan siquiera a opinar sobre lo que lleva puesto la ministra; véase este titular: “Una asociación militar, AUME, critica a Chacón por su indumentaria”. Como se ve, siempre habla quien más tiene que callar. A lo peor es que lo que realmente les jode es que una mujer dirija los destinos universales de nuestro ‘glorioso’ Ejército.
Al grano: la foto que encabeza esta entrada la tomé la misma mañana del desfile de marras y eso que “la música militar nunca me supo levantar” (Brasens en versión de Paco Ibáñez). La imagen deja patente lo que le importan al caballo nuestra democracia, nuestros políticos, nuestros militares, nuestras altezas y nuestras bajezas reales.

"El caballo está empalmado,
¿quién lo desempalmará?
El militar que lo desempalmare
buen mamporrero será".

Por cierto, los caballos desfilantes no sólo se empalmaron como P. J. en una sesión con la Exuperancia, sino que también cagaron y mearon en la puerta del Palacio Real, algo que en su día emuló el maestro Valle Inclán y que yo, la verdad, también habría hecho de buena gana de no haberme disuadido la presencia policial.
PD: El inefable Urdaci es ahora un asalariado del Pocero (antes lo fue de otro pocero: Aznar). En su servilismo hacia el nuevo amo ha llegado a proclamar que el tal Pocero “es un hombre que se ha hecho a sí mismo”. Mejor, así nos evita a los demás cualquier posible responsabilidad penal.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Paco: tenía algo de es-3 y me lo has quitao, jo,jo,je,je,...
Pa mí que pillaste algo de lo cayó por Muxía... je,je,jo,jo,