Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

19 de marzo de 2009

Benedicto pierde el Control... y el Durex

(Sin palabras)
Es lógico y comprensible que la Conferencia Episcopal prefiera un niño a un lince: es mucho más fácil, y barrunto que hasta gratificante, meterle mano a un tierno infante que a un gato salvaje con unas garras desgarradoras.
Sin embargo, tengo que decir que la sola posibilidad de impedir la venida al mundo de individuos como Martínez Camino, Rouco o el papa Benedicto ya me parece una buena justificación del aborto, que, por otro lado, no sólo debería despenalizarse, sino que tendría que ser obligatorio, pues cuando uno es un ser humano ya no puede ser nada peor.
Yo no sé el Espíritu Santo habla a través de ese preservativo del pecado que es Benedicto Sixteen (Dieciséis) y si éste es infalible o falla más que un condón picado. Lo que sí sé es que el tipo que ocupa el trono de Pedro ha perdido el Control... y el Durex, hasta el punto de que algún periódico, eso sí, norteamericano, ha pedido su inmediata destitución, lo cual, de paso, da una idea del concepto que tienen los americanos sobre la Iglesia Católica.
En fin... la reina Sofía anduvo hace poco por León para inaugurar una tienda de antigüedades orientales en San Isidoro, como la semana de Oriente de El Corte Inglés, pero en plan meapilas. Allí, un cura especializado en ‘biblioteconomía’ (que es la ciencia que abunda en las formas de vivir cojonudamente dando el coñazo con la Biblia) le entregó a Su Majestad una carta de hace 4.000 años y que aún no había sido abierta. Digo yo que ¡manda cojones, cómo está Correos! No sé adónde nos va a llevar este gobierno de progres y descreídos. Por cierto, a la reina le gritaban guapa, que hay que tenerlos 'cuadraos'. Éstos son capaces de llamar guapa también a su hija la mayor. No hay más que pelotas.
Estamos a punto de entrar en la Semana Santa (tengo el don de la obviedad, como el gran Rus Rufino), esa fiesta de disfraces en la que unos tipos que parecen del Ku-Klux-Klan sacan en procesión unas imágenes que, sin saber por qué, se han librado de la pira en las últimas Fallas de Valencia, tal vez por carecer de la calidad artística de un 'ninot' o por ser más feas que un muerto con mocos o que la niña del Exorcista. Véase la foto de arriba, cedida amablemente por el gran periodista Héctor Keudell. Se trata de un Cristo de la Semana Santa de Bembibre, pero muy bien podía ser cualquier otra cosa perseguible de oficio, al igual que millones, qué digo millones, miles, de imágenes concebidas y ejecutadas, nunca mejor dicho, para aterrorizar a los incautos de cualquier edad y diócesis.
Pese a ello, la Semana Santa me gusta, porque la gente tiene ocasión de mostrar su profunda religiosidad a base de mortificantes abrigos de pieles, de ingerir cantidades ingentes de alcohol y de drogas y de abandonarse completamente al juego de las chapas, del bacarrá o del gilé en un conmovedor proceso de catarsis neotestamentaria digno de resaltarse en la Semana de Oro de Oriente del Corte Inglés del espíritu (San Inodoro, digo, San Isidoro).

PD. Leo en una noticia de la agencia Ical que el director general de Caja España, Ignacio Lagartos, asegura que “es ‘tiempo de silencio’ y de ‘trabajo de los directivos’ de las entidades financieras y tiempo de buscar los procesos de la forma más eficaz y eficiente posible en el proceso de fortalecimiento del sistema financiero de la Comunidad”. Es tiempo de reptiles, Lagartos, Lagartos.


Otrosí digo: Repárese en estas clarificadoras declaraciones de ‘montse’ Cañizares a la revista italiana ’30 Giorni’: “no escondo una cierta preocupación por que en el mundo islámico hay quien quiere recuperar nuestras tierras para el Islam”. Lo que siempre dije: al final todo se resume en una cuestión de propiedad inmobiliaria. Toda la política, la religión, la economía, la democracia y la puta que los parió a todos, consisten en determinar quién es el dueño de “nuestras tierras”.

2 comentarios:

Álex dijo...

Pues el tal Lagartos ha dado con la clave. Es hora de que los directivos trabajen, que ya está bien de rascarse las pelotas a tres manos.

Anónimo dijo...

VAYA (TULLUDO )QUE ESTÄ CRISTO !!!!!joer!!!!