Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

29 de mayo de 2009

Dejad que los niños se acerquen al pederasta

(Empiezan a admitir que la cosa no es para tanto)

¡Ay, bendito!. Se me caen los palos del sombrajo. Ahora resulta que la Biblia de los pijos, el Catecismo de los ‘neocol’ (los neoecologistas), la palabra del dios Gore, es decir, ‘El País’ (casi nada), da muestras del “donde digo digo digo Diego (Purriños) y protagoniza tímidos intentos de abandonar el barco (como las ratas) del calentamiento. Así, el pasado 15 de mayo (festividad de San Isidro Labrador) publicaba este curiosísimo titular que reproduzco arriba y que reza: “Un estudio rebaja la amenaza del cambio climático sobre los océanos” (amén). Pero lo mejor es el subtítulo: “El derretimiento de la mayor placa helada aumentaría 3,3 metros el nivel del mar, casi la mitad de lo que se creía hasta ahora”. Bien dicho, “la mitad de lo que se creía”, porque aquí todo es una cuestión de creencias. El calentamiento es la nueva religión y, como las viejas religiones, también es una puta estafa.
A esto hay que añadir una ligera precisión: el estudio ese del que habla la Biblia de Prisa (deprisa) se refiere a una previsión que alcanza 500 años, que digo yo que ya es capacidad de predicción para unos tipos a los que pilló en bragas la crisis económica y que ni siquiera son capaces de acertar el tiempo que va a hacer mañana. En fin, 3,3 metros en 500 años son....¡tachán!...la friolera de poco más de 6 milímetros al año. O sea, que hasta los más alarmistas ya empiezan a admitir que la cosa del calentamiento de los cojones no es para tanto, que es como la gripe A, la gripe B, la gripe C y el escojono del agujero de la capa de Ozono y cosas así. Y lo dijo El País el día de San Isidro, lo cual viene que ni al pelo, porque yo siempre mantuve aquello de “San Isidro Labrador poco mordedor”.
En fin, para zanjar la cuestión por hoy diré que el programa Caiga Quien Caiga, CQC, hizo en su día una encuesta entre los padres de la patria, es decir entre los diputados (del Congreso de los) en la que les preguntaron qué era el CO2. Esto fue lo que respondieron: “Es una cosa muy mala… Que estropea lo que hay allí arriba” (Francisco Fernández Marugán, PSOE); “Es algo que perjudica el aire que respiramos. Sobre todo a las personas que somos asmáticas” (Adolfo González, PP); “Es que eso lo estudié hace treinta y dos años” (José Andrés Torres, PSOE). Lo juro, me habría gustado que le hubieran preguntado por el CO2 a la diputada nacional Helena Castellano, a lo mejor lo conoce de haberlo visto de copas por la noche. A estas alturas recomiendo encarecidamente que se escuchen las ‘Coplas del burro diputado’, de Jerónimo Granda, se verá cuán proféticas.
Lo malo de todo esto es que estos individuos son los que legislan sobre el cambio climático, sobre el aborto y sobre la crisis económica, de modo que estamos jodidos.
Ya sólo nos falta refugiarnos en la religión católica, en Irlanda concretamente, para que nos den por el culo de una manera definitiva y literal (“dejad que los niños se acerquen a mi", dijo el pederasta). Veamos, si no, esta beatífica sentencia de uno de los órganos oficiales de la Iglesia española: “Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal”. Item más (cómo dice el maestro Fulgencio que les dijo ‘Arvicio’), Zapatero es un delincuente porque quiere que una niña de 16 años decida si quiere abortar o no. ¿Y si, en vez de abortar, la adolescente en cuestión quiere tener a su hijo en contra de la voluntad de sus padres, eh, entonces qué hacemos, la obligamos?.
Los padres, tan preocupados ellos de que sus hijos no caigan en las drogas, en el sexo y en la violencia, no han reparado aún en que sus tiernecitos vástagos corren más peligro de corromperse en la catequesis que en un botellón o en una ‘herriko taberna’. El amor incondicional a Dios es mucho más letal que fumar, aunque mucho menos gratificante que follar o drogarse. Bueno, algún día caerán en la cuenta o en la cuneta, como los asesinados esos que quiso exhumar Garzón y por lo que ahora lo van a procesar. Y es que aquí la corrupción, la prevaricación, la violación, la sevicia y el 'trinconeo' nunca fueron censurables. Lo verdaderamente censurable y delictivo es no amar y, sobre todo, no dejarse amar por los representantes de dios en la tierra. Eso e intentar limpiar de las cunetas de viejos cadáveres que aún sangran. Acaso por eso, el Ayuntamiento de Ponferrada, en vez de remover la tierra de las cunetas las limpia con herbicida. Es mucho más práctico y los huesos nunca florecen, digo afloran.

PD. Me encanta Eduardo Arroyo, su espíritu crítico y su acidez. Abomino, empero de su obra pictórica, mucho menos horrible, sin embargo, que su obra escultórica. En cambio, considero un acierto que pongan ‘Las moscas’ en el entorno de la vieja cárcel, hoy archivo provincial del que algunos funcionarios sacaban documentos para venderlos. Las moscas siempre están sobre la mierda y ahí están muy bien.

15 de mayo de 2009

El Congreso de los Imputados

(Esta foto la hizo mi querido amigo y genial fotógrafo César Sánchez y por ella le han dado el premio Cossío 2009 de fotografía. Enhorabuena. Para hacer una foto como ésta hay que tener conocimiento, profesionalidad y paciencia. Lo digo porque hay quien cree que se puede hacer periodismo sin profesionales, sin formación y sin esfuerzo y ello no es posible, por más que se empeñen algunos que no tienen ni puta idea de esto)


La hostia, tú: el Gobierno introdujo la pastilla del día después justo el día antes del debate sobre el lamentable estado de la nación, una nación que es una alienación, una nación alienada, expropiada, secuestrada por los banqueros, los políticos, los jueces estrella, los ejecutivos incompetentes y todo tipo de piratas 'somalíes-pañoles' a los que, no se sabe muy bien por qué, nadie persigue.
Muchos embarazos tienen que impedir los anticonceptivos y la pastillita de marras para que no pulule tanto aborto como anda suelto por ahí.
La ‘debacle sobre el establo’ de la nación nos dejó perlas memorables y un año más nos sirvió para comprobar el magnífico trato que en España damos a ese tipo de delincuentes que se sientan en el Congreso de los Diputados, pese al daño que nos infligen (atentos a este verbo) a los piojosos de a pie. Tiempo al tiempo, algún día el Congreso de los Diputados cambiará su nombre por el de Congreso de los Imputados.
Entre las perlas memorables a las que aludí no puedo menos que recordar la de Rajoy acusando a los diputados socialistas de “no saber leer”, que, en algún caso (y no sólo en el de Helena Castellano), más que una acusación es la constatación de un hecho.
Sin embargo, tengo que decir que también entre los que babean ante las palabras de Rajoy he detectado lamentables casos de agrafia. Así, en una impagable columna, perpetrada por Edurne Uriarte en el diario ABC bajo el título ‘La tercera victoria de Rajoy’, esta muchacha metida a escritora recuerda los brillantes triunfos electorales del ‘registrator’ gallego sobre el polítiquín leonés: “Olvidó Zapatero otras dos derrotas infringidas por Rajoy” (sic). La tal Edurne alcanzó notoriedad en su día porque estuvo amenazada por ETA y porque denunció, entre otras cosas, lo difícil que resulta en Euskadi expresarse en castellano. Digo yo que, para expresarse en castellano como lo hace ella, mejor sería que lo prohibieran del todo. Lo malo es que, además, la Uriarte es catedrática de Ciencia Política, que manda huevos, un catedrático que no distingue entre ‘infringir’ e ‘infligir’. ¡Ay!, el verbo, siempre el verbo. El verbo se hizo mierda y habita (estofada) entre nosotros.
Hay quien para denunciar mi ignorancia en materia medioambiental, por mi descreimiento absoluto de esa gran estafa social que juzgo que es el cambio climático, suelta anormalidades como ésta: “Una consecuencia del calentamiento del Polo Norte es el enfriamiento del área de la Península Ibérica, por la desaceleración de las corrientes tropicales”. Ahí, con dos cojones. Da igual que haga calor que frío: todo lo explica el puto cambio climático. Veamos: el ‘docto científico’ que así predica contra mí, asegurando que la Península Ibérica se está enfriando debido al cambio climático, desconoce sesudos informes científicos, como el dirigido por el catedrático Ricardo Anadón (detrás de cualquier estulticia siempre hay un catedrático) y elaborado por “más de 40 expertos” para el Principado de Asturias. Estas lumbreras sostienen (siempre según la prensa asturiana) que, por culpa del aumento de las temperaturas que sufrirá Asturias, “castaños y pinos serán relegados por belloteros y encinares; los salmones y angulas por salmonetes y gambas. Desaparecerán muchas praderías, el ganado vacuno y las pomaradas. El urogallo y el oso desaparecerán. Asturias será como Marbella, un reducto de sol y playa, pero con montañas.Vientos como los que registró Asturias en el pasado serán más comunes, igual que las olas de calor. El mar subirá de nivel con el consiguiente retroceso de la línea de costa y la reducción de la superficie de las playas. Las grandes olas que saltan los diques serán más habituales. El agua de los ríos se calentará. La raíz será el aumento de la temperatura, de cinco grados de media al año. Asimismo, dependiendo del control de las emisiones de gases, las precipitaciones podrían reducirse hasta un treinta por ciento”. Si esto lo dicen expertos, me pregunto por qué no estarán dormidos todo el puto día. ¡Cuánta gilipollez, 'mon dieu'!. Me apuesto los huevos a que en la puta vida Asturias será como Marbella, salvo en la corrupción. Lo que pasa es que los expertos saben muy bien de que pie cojea el Gobierno del Principado y le hacen un informe a su medida para sacarle los cuartos. Si el tal informe dijera que Asturias no se calienta, se lo iban a financiar por los cojones. Y así todo. ¿Que pasaría entonces con los programas de captura de CO2 y toda la estafa esa de las energías renovables?.

PD. Sé de uno que cree saberlo todo de la profesión periodística, que anda por ahí con un libelo digital intoxicador e infumable, y que un día de vomitivo recuerdo se permitió decirle al maestro César cómo había que hacer las fotos de los mineros. Lamentable, en vez de cerrar el puto pico, los más ignorantes se apresuran a dar lecciones a quienes saben de veras: el sabelotodo se hizo cargo de una empresa periodística casi modélica y que daba beneficios y la dejó al borde del abismo. Un fenómeno, vamos. Hay unos tipos de ETA que le profesan un gran cariño, igual que yo. César, hermano, lo que tenemos que aguantar. A ver si, por lo menos, uno de estos días nos hacemos un chino.

5 de mayo de 2009

Paludismo y palurdismo

(¡Atención!: Este mensaje no debería tomarse en vano)

Según la Organización Mundial de la Salud, la pandemia “podría matar entre 2 millones y 7,4 millones de personas en el mundo, o quizás entre 5 millones y 150 millones". Aseguran las autoridades sanitarias que es como una combinación letal de “calentamiento global y HIV” y podría llegar a “desorganizar nuestra sociedad y la economía global de una manera sin precedentes” e “impone un peligro tan grande como el terrorismo”. La cosa es incluso más grave, pues si las escuelas inglesas permanecen abiertas durante la pandemia, “morirán 100.000 niños,” pero si las escuelas se cierran, “sólo morirán 50.000”.
¿Qué, cómo se os ha quedado el cuerpo?. Pero, tranquis, coleguis, porque estas apocalípticas consideraciones no se refieren a la gripe porcina de los cojones, no, sino que lo decían los sabiondos sanitarios del mundo allá por 2005 y se referían a la mierda esa de la gripe aviar, que nos iba a mandar a tomar por el culo a todos, pero lamentablemente se quedó en menos que un estornudo.
Lo más espeluznante es que la Organización Mundial de la Salud, OMS, vuelve ahora sus ojos paranoicos hacia la gripe porcina, gripe A, gripe mejicana o gripe americana o la hostia en verso, que también es menos que un estornudo, mientras pasa como de la mierda (olímpicamente) de las otras lacras de verdad letales, verbigracia del paludismo (malaria). Y ello pese a que la propia OMS, en el primer párrafo de su informe mundial sobre esta enfermedad, dice: “En 2006 se registraron según las estimaciones unos 247 millones de casos de malaria entre 3.300 millones de personas en riesgo, produciéndose como resultado casi un millón de muertes, principalmente de menores de cinco años. En 2008 había 109 países con malaria endémica, 45 de ellos en la región de África de la OMS”. Sin embargo, la OMS prefiere dilapidar el dinero y el esfuerzo en una enfermedad inventada antes que en luchar contra el paludismo, porque, al fin y al cabo, el paludismo sólo mata miserables. Ni materialismo dialéctico ni hostias, aquí la única dialéctica es la que se da entre el paludismo y el palurdismo (que son un huevo colgando y otro lo mismo).
Ya se está viendo que con la gripe porcina va a pasar lo mismo que pasó con la gripe aviar y con las vacas locas, o sea, nada. Es el cuento de Pedro y el lobo: ¿por qué ahora sí tenemos que creer a los mismos científicos que reiteradamente han demostrado su sobrada incapacidad predictora?. Y para seguir con la misma reflexión, ¿por qué tenemos ahora que confiar en las recetas que, para salir de la crisis, vocean los mismos políticos y economistas que en su día no se enteraron de nada y jamás dieron una sola voz de alarma de que esto podía pasar?.
¿Quieren más?, ‘no problem’. ¿Cuántas veces se nos ha dicho que las estaciones de esquí de cotas inferiores a los 2.000 ó 2.500 metros desaparecerían por culpa del Cambio Climático?. La respuesta es casi infinitas. Pues bien, reproduzco un párrafo referido a la estación de esquí de San Isidro, publicado en un periódico asturiano que se llama la Nueva España (un oxímoron como tantos otros, porque España nunca fue nueva, siempre fue vieja, casposa y desdentada y ahora más que nunca o, por lo menos, tanto como siempre): “A la espera de que la Diputación de León haga público el número exacto de usuarios, lo que es irrefutable es el récord de duración de la temporada, con 170 jornadas de apertura con nieve en las instalaciones: desde el 15 de noviembre hasta el día de ayer”. Y así en toda Europa. Menos mal que se iba a acabar la nieve y el Polo Norte se iba a derretir en 2010 y cosas así. ¿Qué pensarán ahora los vecinos y potenciales beneficiarios de la estación de San Glorio, que echaron atrás los tribunales con el argumento (siempre según esa biblia pija e indocumentada que es El País) de que el cambio climático impediría su viabilidad?
Cuando a la Humanidad le sobrevenga una verdadera catástrofe, entonces nadie se dará cuenta, y si alguien la predice lo llamarán loco. Siempre fue así y siempre lo será. Así que no sé para qué mierdas queremos políticos, economistas, ejecutivos agresivos y gente tan engominada y pagada de sí misma, si luego, cuando los necesitas, son las ratas que primero abandonan el barco.
Por eso juzgo harto interesante la pegatina que el otro día me encontré estampada en una pared de granito. Yo no diría que el mensaje que encierra es un exabrupto, sino que, por lo menos, lo sometería a consideración para analizar la conveniencia de ponerlo en práctica de forma literal.