Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

1 de octubre de 2009

Tenía razón don Quijote, no eran molinos, eran gigantes

(Qué cosa tan hiperbólica la energía eólica)

Cuando un político dice que no va a subir los impuestos invariablemente miente. Por el contrario, cuando afirma que sí va a subirlos indefectiblemente dice la verdad.
A Pepiño Blanco y a Leire Pajín les faltó tiempo para asegurar que Zapatero no está solo, que ellos están a su lado, lo cual no hace sino reforzar el axioma de que “más vale solo que mal acompañado”. No se puede decir que a ZP le crezcan los enanos, porque los enanos de Zapatero son los enanos más grandes del mundo y como le sigan creciendo van a ser como el enano Gasol un ‘tontolculo’ que hace pasar balones a través de una red como si ello fuera la hostia de importante y nos mira a los demás, que somos incapaces de matar a nuestros padres sin causa justificada, por encima del hombro.
Sin ir más lejos, aquí en el Bierzo Zapatero, que ha dicho que Gasol es un ejemplo (de gilipollez), ha alumbrado a alguna lumbrera diputada que es un puro espectáculo en sí misma. Todos saben a quién me refiero, pero por si se olvidare (futuro imperfecto de subjuntivo), esta gran estadista se llama Helena Castellano, aunque por lo mal que se expresa no hace precisamente honor a su apellido (alguien dijo una vez que un estadista es un político muerto. Abundando en ello yo sostengo que hacen falta muchos más estadistas). Hay muchas más lumbreras, no obstante, por ahí sueltas: en los últimos tiempos es frecuente que los socialistas bercianos se contraprogramen unos a otros poniendo ruedas de prensa a la misma hora. No me extraña que anden Riesco y el PP tocando palmas con las orejas ante tamaña ineptitud.
Pero como la imbecilidad es constante en un sistema cerrado, al igual que la cantidad de movimiento o el impulso mecánico (en fin, como la energía, para los legos), pues eso, que ni se crea ni se destruye, sólo se transforma y es la que ha llevado a los políticos del Principado de Asturias a prohibir el baño en los pantanos de Rioseco y Tanes, con el fin, dicen, de “preservar la calidad” del agua que beben los ciudadanos. Mucha roña han de tener los ciudadanos para contaminar peligrosamente el agua. Además, ¿qué pasa, que no la potabilizan?. ¡Cuánto cerebro anda suelto por ahí!
El personal se ha vuelto un tanto estulto con la cosa energética. Después de la trama solar, ahora le toca el turno a la trama eólica, que no es otra cosa que una nueva forma de estafar a los ciudadanos a través de la factura de la luz para que se enriquezcan unos pocos, que son, mira tú por donde, los de siempre. Lo cual me lleva a colegir que Alonso Quijano (que afortunadamente no tenía nada que ver con los del Café Quijano) no estaba del todo loco cuando arremetía contra los molinos de viento, creyendo que eran gigantes... en realidad eran gigantes, pero faltaban aún varios siglos y varias siglas políticas para que nos diéramos cuenta de ello. Ahora ya es tarde, ya nos han dado por el puto culo y las aspas nos van a cortar los huevos.
No me apetece hablar más de la estafa eólica. Las consecuencias son visibles: miles de trabajadores de LM y de Comonor en la puta calle; los montes arrasados por la mierda de los molinos; las aves protegidas, desprotegidas; los empresarios, éstos sí, protegidos, obteniendo una rentabilidad cojonuda mientras siguen llorando como si no llegaran a fin de mes; los políticos sobornados para que ignoren los impactos medioambientales; la energía que producen, una mierda y carísima; los ecologistas tocando los cojones a lo tonto.... y, encima, esto no ha hecho más que empezar.
Dicen que ahora el PP y el PSOE van a reunirse para llegar a un pacto sobre educación: la rehostia. Gabilondo, el hermano lameculos de Iñaki, y la Cospedal (aprieta el culo y da el pedal), es decir, los más tontos y ‘carapollas’ dando lecciones sobre lo que tienen que aprender en el futuro los tiernos infantes. Recuerdo aquellos maravillosos tiempos en los que ibas al instituto y te cacheaban para ver si llevabas armas: si no llevabas te daban una para que pudieras defenderte. En fin, después de tanto fumar celtas y de tantos porros, de tanta religión y tanta ética, de tanta pretecnología y tantas labores y tanta gimnasia tampoco la cosa salió tan mal. Por ejemplo, pese a la mala educación recibida, mi compañero de pupitre, Carmelo Gómez, ha triunfado en lo que más amó siempre, el teatro, que lo vi yo el otro día en el Bergidum, en ‘Días de vino y rosas’ y lo hizo tan de puta madre que hasta un tipo desestructurado como yo comprendió sin ambages lo inicuo que es el alcoholismo (un huevo colgando y otro lo mismo). Bueno, me impresionaron hasta tal punto la obra y la interpretación de Carmelo que tuve que beberme unos doce cubatas para olvidar (para olvidar que bebo, Valdés).
Ni que decir tiene que, al igual que yo, otros compañeros de clase fracasaron estrepitosamente en la educación y en la vida, pero nos consolamos echándole la culpa a la policía de Rubalcaba, a la conspiración del 11-M y a la corrupción del PSOE. O sea, hacemos como ‘El CuritaCamps y Rita Barberá, pero en plan piojoso, sin la cara de pijo de la Cospedal y sin trajes de Milano ni bolsos de Louis Vuitton, o como cojones se escriba.
En mi caso, me lamo las heridas de mi fracaso drogándome hasta el paroxismo con el pretexto de los textos de Esquilo y de Jenofonte e imaginando al velocípedo Aquiles atravesando con la broncínea espada la garganta de Héctor Priámida, el de tremolante penacho, y a sus mirmidones cortándose los cabellos en señal de luto por el Menecíada, o bien al astuto Laertíada Odiseo follando sin desmayo a la maga Circe o escuchando desesperado los cantos de sirena de Zapatero, sin sospechar el engaño de la estafa eólica, que ya denunció Café Quijano, o de la falaz subida de los impuestos. ¡Ay!, que lo mezclo todo. Señor, aparta de mi esa cocaína.
PD. Un tipo de apellido vasco impronunciable se ha llevado una talegada de pasta (más de 50 millones de los nuevos euros) por jubilarse en el BBVA sin tocar los cojones. Luego vas a la sucursal del BBVA y a otras y hay unas colas de la hostia, porque no contratan gente. Y luego va ZP y avala a los bancos para que no se hundan, cuando lo que habría que hacer es cerrarlos todos y encerrar a sus dueños y dirigentes en las cajas fuertes para que no salgan nunca de ellas. Y lo más cojonudo es que andan diciendo que la ETA son terroristas, que sí, pero no son ni los únicos ni los peores.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

merveilleux!

Anónimo dijo...

Me parece un magnífico artículo lleno de chispa y con aciertos de crítico agudo de las contradiciones que nos rodean. Los dardos que envía, pegan de lleno en la diana, y además lo escrbe cojonudamente.