Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

15 de noviembre de 2009

La 'Fe-to' de la Durán y la 'excomulgación' del catalán

(Esto no es una ocurrencia mía, salió en portada de El País el pasado 3 de noviembre)

Todo en este puto mundo es religión: la economía, los partidos políticos, la bolsa, el sexo, las drogas, el cambio climático y, sobre todo el fútbol. Todo es religión menos la religión, que es partido político, economía, cotización bursátil, sexo... o sea, dinero a fin de cuentas.
Martínez Camino, uno de los gurús de la religión que no es religión, ha amenazado con la excomunión (que no con la ‘excomulgación’, como dijo uno de los apóstoles de esa otra religión que es el catalanismo –un huevo colgando y otro lo mismo), a todos los políticos que voten a favor de la ley del aborto. Por si fuera poco, la amenaza la ha hecho en un tono chulesco que ha tocado los huevos incluso a sus propios adeptos, que le han contestado casi literalmente que lo que diga Martínez Camino y la Iglesia se la ‘rempanfinfla’. Dice Martínez Camino que el aborto es un 'pecao' ¡Uy, qué miedo!, estoy ‘cagao’. Que se lo cuente a las mujeres de 16 o más años que tras una noche de juerga, alcohol, drogas y pollas duras con escurriduras seminales se quedan preñadas y no ven manera humana de deshacerse del engendro o feto, en ‘efeto’, de ese fruto del amor... a la orgía. Lo que pasa es que a Martínez Camino y a los otros sabelotodos de la cosa espiritista ya no les hace caso ni dios, porque dios, lo repito, es un cabrón con pintas, que está encantado con toda la sangre, la violencia, la pobreza y la destrucción de los seres que él mismo creó en una noche de polución maldita, orgía celestial y vesania.
Por eso, aunque Martínez Camino actuara movido por razones de fe (valga la contradicción), ello no le importa a nadie y mucho menos desde que Martínez Camino y los suyos no disponen del contundente argumento de la violencia institucional (para entendernos, la hoguera) para lograr que su chantaje sea eficaz. Para más descorazonamiento, el Tribunal de Estrasburgo ha dicho que la Iglesia se puede meter el crucifijo donde le quepa, porque no cabe en la escuela.
Sin embargo, he de romper una lanza en favor de la Iglesia, pues, como dije al principio, ésta no es la única religión maléfica que nos asaetea con sus continuos tocamientos de pelotas: No hace mucho publicó el diario The Times un artículo titulado: “Los no creyentes llenan la Iglesia de los dioses verdes”, donde se advierte de esta otra nueva religión llamada Cambio Climático y que es tan excluyente e intolerante como la Católica, la Islámica, el PP o el PSOE (que también son confesiones). Ese periódico londinense cita incluso la oración, la plegaria que todos debemos rezar para unirnos como hermanos en la nueva fe: se trata del ‘Al Gore Nuestro’ de cada día. Dice algo así:

Al Gore Nuestro....
que estás en los cielos en tu jet privado,
santificado sea tu Nobel,
venga a nosotros tu Reino sin CO2,
danos el alimento vegetariano de cada día
en nuestro planeta Gaia antes llamado Tierra
perdona nuestras emisiones de CO2 aunque nosotros
no perdonamos a los gordos yanquis que las emiten
contra Nosotros
no nos dejes caer en la tentación de negar
el cambio climático
y líbranos del carbón
Amén

¡Ay!, que me emociono todo.
En fin, si sigo así me voy a poner tan místico, relamido y meapilas como el propio Juan Carlos Mestre y voy a acabar pareciendo un 'cagaversos' compulsivo cualquiera.
El caso es que con el cuento del cambio climático los mineros en activo, que todavía son muchos, se ven periódicamente empitonados por un Victorino cojonudo, un Victorino Alonso que se niega a pagarles los salarios, porque Endesa se niega a recogerle el carbón, porque el carbón del Bierzo no se quema, porque no es competitivo, porque produce CO2, porque el que produce CO2 tiene que pagar sus emisiones, según el Protocolo de Kioto, y eso le hace ser menos competitivo, y porque el CO2 cambia el clima, pero solo el CO2 que se produce en España, porque en el mundo se producen anualmente 6.500 millones de toneladas de carbón y ahora resulta que el culpable del cambio climático es el carbón español, del que sólo se producen 10 millones de toneladas al año, pero nadie le pide cuentas a los chinos ni a los americanos ni a su puta madre...., sólo a los ‘tontosloscojones’ de los españoles, que parecemos gilipollas y es muy posible que lo seamos realmente.
A otra cosa. Me jode ser profeta, pero eso que dice el titular de El País lo dije yo hace mucho tiempo y me llamaron de todo. No hay que extrañarse de que las cosas sucedan como suceden cuando no pueden suceder de otro modo. Recuerdo haber leído hace más de 7 años un informe sobre Caja España en el que se relataba minuciosamente todo el desastre financiero de esta entidad bancaria y lo que le esperaba en el futuro. Ahora pretenden tapar la sinvergoncería de los políticos y la ineptitud de los pésimos gestores con maniobras distractivas y disfrazan el fraude y el saqueo bajo algo que llaman proceso de fusión, que no es más que un proceso de confusión con el fin de seguir engañando a los trabajadores y a los impositores, que ya están tardando en sacar sus ahorros y llevarlos a otro banco si no quieren llevarse un sobresalto futuro (tipo corralito).
O sea, que no hay profecía donde hay pura lógica y la lógica decía que tanto analfabeto como pulula por ahí sólo podía conducirnos al desastre y así ha sido. Lo malo es que los mismos cabrones que hundieron el sistema ahora son los encargados de reflotarlo y de poner en marcha eso que llaman tan ampulosamente “cambio del modelo productivo”, que no es otra cosa que continuar con la farsa para seguir estafando a la sociedad y chupando del bote.
Bueno, no quiero concluir sin referirme a la risa que pasé hace unos días durante la putrefacta intervención de los ultraderechistas Alfonso Rojo e Isabel Durán y del bizcochón Juan Manuel de Prada en Ponferrada. Teóricamente la intervención versaba sobre el uso del español en los medios de comunicación, pero el título sólo era una excusa, porque para los intervinientes la culpa de todo es de Zapatero o, en su defecto, de ‘Pepiño’ Blanco. Es curioso, sabía que era una institución inútil y sectaria, pero lo que no sabía yo es que el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua se dedicara a organizar mítines políticos, pero sí. Lo cierto es que siempre habla quien más tiene que callar. Esta tal Isabel Durán, que con tanto ahínco denuncia la manipulación, exhibió hace unas horas en televisión una reproducción de un feto y, la verdad, me costó distinguir entre ambos. Rojo, en cambio, propuso directamente bombardear Somalia, por lo del secuestro del Alakrana ese que ha picado en los cojones al Gobierno de Zapatero. La picadura se está hinchando y hay riesgo evidente de gangrena, por lo que no va a quedar más remedio que la castración de alguien. De todos modos, malicio yo que la cosa está jodida: preveo que el atún va a ponerse por las nubes. De De Prada, en cambio, no tengo nada que decir, bastante tiene para él. Lo que no puedo entender es qué cojones pinta este trío Siboney hablando de la manipulación del castellano, como si ellos fueran unos finos estilistas en el manejo del lenguaje, unos Borges redivivos, vamos. Qué más quisieran.

PD: Otra cosa que aún no sabía yo es que el único producto relevante de Castilla y León es la patata. Ni el vino de Ribera del Duero ni el lechazo de Aranda ni la cecina de León ni hostias en vinagre, sólo la patata es la gran protagonista de la campaña ‘Tierra de Sabor’, de la Junta de Castilla y León. Digo yo que se llamará así porque la patata cruda sabe a tierra que jode. Igual que los toros hacia las tablas, parece que la consejera de Agricultura tenga una querencia particularmente pronunciada hacia la patata.