Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

24 de julio de 2010

Mestre, ese gran HP (Hijo Predilecto)

(Mestre y su acordeón: pajaritos por aquí, pajaritos por allá... lalalala)

Después de unas merecidísimas y cortas vacaciones he vuelto, aunque no sé por cuanto tiempo.
Tanto lío con la puta Caja y al final resultó ser una caja de muertos. Claro, le aplicaron al pobre banco las técnicas de la ‘equinoterapia’ y así le va, que tiene un estrés de cojones, que se va a agravar cuando se fusione con el otro ataúd bancario y nos va a costar a todos los contribuyentes varios cientos de millones euracos.
No contentos con el afeitado de derechos laborales que Zapatero les ha infligido a sus propios votantes, ahora viene el autoproclamado Partido de los Trabajadores (el PP, según Cospedal) y propone recortar el derecho de huelga durante la negociación de los convenios colectivos. Y menos mal que Rajoy no hizo ninguna propuesta económica en sus últimas intervenciones parlamentarias, que si llega a hacerla nos deja con el culo al aire y dilatado para una posterior sodomía. Recuerdo una estrofa de una canción sudamericana de hace varias décadas que es muy aplicable al caso que acontece:
Mi padre, con ser tan pobre,
dejó una herencia fastuosa.
Para dejar de ser cosa,
dijo con ánimo enero,
preste atención mi compadre,
que vienen nuevos negreros.
¡Cuánta razón!.
Se queja el Gran Nabo del Noroeste, ‘Pepiño’, de que un controlador aéreo gana más que él: claro, también trabaja el doble, por lo menos y con más cabeza. Por si fuera poco, un controlador aéreo tiene que tener una formación muy específica y hablar perfectamente inglés, mientras que ‘Pepiño’ desconoce ‘perfetamente’ el castellano y su formación... es el PSOE. Acabar con la crisis jodiendo a los más débiles no es ningún mérito y para ello no necesitábamos a ‘Pepiño’, nos valía con el Pulpo Paul, ganaríamos en eficacia, porque seguro que el octópodo acierta más que el gallego, y, sobre todo, el Gobierno ganaría en belleza, porque el pulpo es más guapo que María Teresa Fernández de la Vega, la de la arruga es ‘vella’ (vieja en el catalán de la intimidad de Aznar).
No me canso de decirlo, ni crisis financiera ni ladrillazo ni hostias en vinagre, una de las principales lacras de España es que las empresas, los bancos y los ministerios están dirigidos por incapaces. Tipos ágrafos y sin un simple bachillerato que toman decisiones descabelladas y, luego, para ocultar su propia incompetencia y estulticia, proponen reducciones de costes y de plantillas, cuando lo que había que hacer era reducirles a ellos la puta cabeza en plan jíbaro para que su volumen craneal fuera acorde con su masa encefálica. No es preciso dar ejemplos, porque todos conocemos alguno en nuestro propio entorno. El más reciente, empero, es el del director general de Ciuden, José Ángel Azuara, un tipo inteligente, preparado y eficaz: demasiadas cualidades como para no levantar ampollas en las meninges resecas y mediocres. A Azuara se permitieron el lujo de criticarlo y de insultarlo desde Riesco hasta Reiner Cortés, pasando por Juan Elicio Fierro, todos ellos, como es bien sabido, eminencias preclaras en lo suyo y hasta en lo nuestro y con un currículum asombroso (todo sombras) y sobrecogedor (cogedor de sobres). Bueno, pues, pásmate, se han salido con la suya, porque parece que han conseguido que allá en la ‘Moncloaca’ otra lumbrera les sirva la cabeza de Azuara en bandeja, como le sirvió Herodes la cabeza del Bautista a la puta (no hace falta precisar quien es la puta en este caso). Lo dicho, los perros se vuelven contra las escopetas, y encima aquí ni siquiera hay una izquierda abertzale berciana y violenta con la que poder solazarnos.
Para más oprobio, porque unos niñatos guaperas y medio gilipollas, de piernas largas, pelo trenzado y paquete prominente ganaron no sé que hostias jugando al fútbol, ahora ya hay que sentirse orgulloso de ser español: hace unos meses llevar una bandera rojigualda era un acto ‘fachorro’. Ahora es un acto patriótico por mor de la verdadera religión del vulgo: el ‘furbo’.
Esto ‘yé’ la hostia, que diría el asturiano, pues, en el colmo de lo incomprensible, hasta Rouco Varela les pide a los políticos del PP que cumplan la legalidad y apliquen la ley del aborto en sus comunidades autónomas. Luego dicen que yo tengo la cabeza desestructurada, pero ¿a ver si no voy a ser yo y lo que pasa en realidad es que esto no hay dios que lo entienda?.
No te digo más que ya ni el ciclismo es lo que era. Ahora es un huevo colgando y otro lo mismo, donde todo es ‘fair play’ y estupideces semejantes, de modo que ahora todos los ciclistas se abrazan, se esperan si uno pincha o se cae y entran de la mano y se tocan el culo con tal de no disputar las putas etapas, no vaya a ser que se despeinen o se les caigan los músculos rebosantes de anabolizantes. Total, que cuando se celebre en Ponferrada el Mundial de Ciclismo (en 2013 Dios menguante), va a parecerse más a una marcha cicloturista de Asprona que a una prueba de competición de elite (¡qué malas son las drogas, mon dieu!)
PD: Muchos seres humanos, incluso algunas personas, proyectan en las creaciones y las vidas de otros sus propios anhelos y frustraciones. Así, el inventor del brandy, Alejandro Magno, dormía siempre con una espada y con un ejemplar de la Iliada. Pese a sus incontables conquistas, militares y sexuales de pelo y de pluma, seguía sintiéndose un indigno émulo del pelida homicida (Aquiles). En los versos de Homero, “el poeta probablemente inexistente, pero en todo caso ciego y tal vez de Esmirna, hoy Izmir), el guerrero macedonio se miraba (per speculum) y se desesperaba deseoso de pasar a engrosar la lista de los héroes, aunque sólo fuera para joder a su maestro Aristóteles; no en vano su madre presumía de haber sido fecundada por un dios, adornando de este modo con protuberancias óseas la testuz de Filipo, al igual que años después haría la Virgen María con la de San José.
El caso es que en ocasiones hay quien lee en mis columnas y desvaríos insultos y críticas que jamás han salido de mi boca ni de mi pluma. Pese a ello, unos me felicitan por haber criticado con valentía a personas como Victorino, Ulibarri o Viloria y otros me reconvienen por ello, cuando realmente, y es fácilmente comprobable, yo jamás he vertido comentario alguno mínimamente ofensivo contra ninguno de ellos. No sólo es cierto lo que digo, sino que el otro día alguien me felicitó porque era, según él, la única persona que habla igual en la vida real que por televisión, cosa que desconozco, habida cuenta de que yo jamás en mi vida he salido hablando en televisión. En fin, supongo que es algún tipo de tributo que hay que pagar al vulgo. Por eso me estoy planteando cerrar este blog cuando llegue a las 50.000 visitas.
Hablando de Victorino, el Consejo Comarcal del Bierzo entrega dentro de unas horas el título de HP (Hijo Predilecto) de la comarca a Juan Carlos Mestre. Repárese (el neumático) en que lo de poeta lo reservo para Homero, porque, créanme, entre la Iliada y las creaciones de Mestre hay un abismo insondable. Dicho de otro modo, aquélla es sublime, mientras que las del villafranquino... me doy mus. Digo que Mestre le hizo un feo al empresario minero Victorino Alonso y ahora el Consejo Comarcal le hace un guapo a Mestre, porque premiar a Victorino sería ‘demasié’ para una institución tan rebosante de sostenibilidad y ecoturismo. Sin embargo, como proclamaba el inefable Leon Bloy, ¿quién sabe si no ha hecho más daño al Bierzo Mestre con su acordeón y sus versos que Victorino con sus cielos abiertos y cerrados?. También debo precisar que yo jamás me había metido con Mestre, hasta que un día de infausto recuerdo él se metió conmigo en Las Médulas (digo que estábamos en Las Médulas y él se metió conmigo y con mi blog, que ya son ganas) y me dijo que yo era muy malo, porque hablaba mal de los poetas, como si él y otros de su calaña lo fueran. Cosas veredes. Y no digo más por no levantar la liebre.