Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

16 de julio de 2013

El sueño de La Razón engendra a Mariquita Pérez

Un tonto y su dinero se separan pronto, pero yo jamás imaginé que fuera tan pronto.

(Primer número de La Crónica. Pronto saldrá el último, paciencia)

Hace más de cinco años recibí una alarmante llamada de teléfono de una persona a la que tengo en gran estima: -¿Oye, La Crónica es de Martínez Núñez, no?. -Sí, le contesté. -Pues ya estás largándote de ahí cagando hostias, porque ese grupo tiene menos futuro que el PSOE con Zapatero (por entonces no se conocía el futuro del PP con Rajoy y con Bárcenas, pero también hubiera servido el símil).
Yo no me creí mucho el negro augurio, por lo que mi interlocutor prosiguió: -He comido con Don José [Don José Martínez Núñez: el capo, el padrino, el mandamás del cotarro] y te aseguro que si a este tipo le ofrecen un negocio honrado lo rechaza. No le interesa nada que sea legal ni ninguna operación donde no parta de una situación de ventaja o de una posibilidad clara de extorsión.
En realidad yo ya sospechaba algo así, pero pensé que un grupo familiar como el de MN era el mejor refugio para poder hacer frente a la larga y penosa crisis que se avecinaba. Me equivoqué, no conté con el factor humano, sobre todo con el factor humano de la estulticia o imbecilidad: Un imbécil convenció al hijo de Don José [El Fillo’, un tipo megalómano de escasa inteligencia y menos aptitud, aunque sin el coraje ni el talento del Viejo] de que lo mejor era que La Crónica rompiera amarras con El Mundo, con el que estaba asociado.
Ámbos ‘cirullos’ pensantes se pusieron manos a la obra y acabaron contratando, a través de una empresa de cazatalentos, que manda cojones, a la Mariquita Pérez, un homúnculo paracelsiano, homosexual reprimido al que, según dicen, habían expulsado de La Razón por facha. Este pavo, que en su trayectoria profesional no había sido otra cosa que un puto plumilla que había adquirido importancia a base de dársela él mismo, entró a saco en La Crónica, en el puesto, nada menos que de director general, ¡tachín!, cobrando una millonada de cojones con el único objetivo de romper el ventajoso acuerdo editorial con El Mundo.
El caso es que tras contratar a unos gilipollas para que hicieran un nuevo diseño del periódico, un diseño, por lo demás, lamentable y que costó un pastón, pastón al que hay que añadir otro ‘puyazo’, que se llevó bajo cuerda el impulsor de todo el despropósito, el rediseñado periódico salió a la calle con mucho bombo y platillo, pero la hostia en los kioscos fue mayúscula, como no podía ser menos.
La Mariquita no debía andar muy convencida de la viabilidad del proyecto, porque unos días antes estuvo mendigando un puesto en El Mundo para largarse a Madrid, sabedora de la inevitable debacle, una debacle que, además se desencadenó con virulencia, porque entre medias, el indeseable engendro de La Razón había colocado en La Crónica a todos sus incompetentes amigos, unos sodomitas, otros iletrados, pero todos ellos cobrando como si trabajaran, incluso como si supieran trabajar, sueldos desorbitados hasta para el New York Times.
Pero a nadie le importaba aquel desaguisado, porque La Crónica, con su director general convertido en el azote de Zapatero, quería venderle al PP el mérito de haberle cortado la hierba debajo de los pies al inepto presidente leonés, precisamente en su feudo electoral. No hizo falta, como es sabido, el PSOE se ahorcó él solo y aún sigue balanceándose en la soga con los pies colgando, como el suicida protagonista del Mundo Feliz de Aldous Huxley.
Por otro lado, tras el escándalo Gürtel, en el que anda metido hasta el corvejón el grupo Martínez Núñez, y tras lo de las donaciones en dinero negro de Bárcenas, el PP no está muy interesado en según qué compañías y la de MN es una de las peores imaginables.
De modo que, asediado por las deudas, con sus dueños en libertad bajo fianza acusados de graves escándalos financieros y delitos contables, fiscales y defraudaciones, todos ellos presuntos, hétenos aquí que La Crónica va a echar el cierre, eso sí habiendo dejado a deber a los trabajadores nueve nóminas y cuantiosas e incobrables deudas a todos sus acreedores.
Ahora, si alguien sostiene que mantener este periódico abierto tiene algo que ver con la libertad de expresión, díganme si no merece un par de hostias bien dadas.
Otro día seguiré hablando de los protagonistas de esta novela negra berciana que aún está por escribir y en la que El Padrino es uno de los grandes ‘protas’.

P.D. Mientras tanto, quedémonos con el título de aquel grabado de ‘Los Caprichos’ de Goya: “El sueño de la razón produce monstruos”, asaz válido en nuestro caso, donde “el sueño de La Razón engendró a Mariquita Pérez”.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Has descrito con maestría la etapa de declive de La Crónica. Desgraciadamente este tipo de situaciones se repite con excesiva frecuencia. Lo que no es normal es que a la Mariquita Pérez no la hayan visto 'sus vergüenzas', y la hayan sacado de la circulación 'del oficio', hasta dejarlo como única salida un puesto de 'maricona' en el Circo de Manolita Chen...
Por lo demás, que el 'funeral' sea corto, que enchironen a los corruptos gurtelianos de MN, y tú, vista al frente y a buscar nuevas oportunidades. ¡Eres muy buen profesional y demasiado honesto intelectualmente y como persona...!
Te mereces seguir en la brecha...