Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

21 de marzo de 2016

Las SS y el KKK

                     (Los militares de Astorga colaboran en la puesta a punto del prototipo de la escudería de Jesús Nazareno en la Semana Santa de Ponferrada. Foto de Infobierzo)

No sé si serán las fechas o qué, pero hoy me han entrado ganas de hablar de las S.S., de las semanas santas que pululan por nuestro territorio como una varicela turístico-mística.
¡Qué alegría da ver desfilar por las calles a esos cristos horriblemente lacerados y sangrantes! Tentaciones dan de poner debajo un caldero a modo de cáliz mondonguero y hacer unas morcillas de sangre redentora, que seguro que saldrían divinas. No, no os pongáis tan estupendos con mis blasfemias, que no lo son, pues eso mismo hacen cada día miles de sotanosaurios, cuando, en un orgiástico ágape antropofágico, degluten con beatitud y arrobo el cuerpo del Hijo del Hombre, que no sé por qué lo llaman así, porque hasta la saciedad hemos leído en el Catecismo, ya de Ripalda, ya del padre Astete, que Cristo de quien de verdad es hijo es de Dios. ¿Y San José, el Vejestorix o Edadepiedrix cristiano, qué opina de esto?, pues no sé muy bien, pero al parecer se lo tragó todo, el pobre. Es lo que tiene emparejarse con una hembra de buen ver y mucho más joven.

En fin, que con tanto Master Chef, tanto Top Chef, tanto Ferrán Adriá y tanto Arguiñano anda todo dios como loco con la fiebre culinaria, de modo que el pan es carne y la sangre vino y la hostia es pan deconstruido que es carne y sangre a la vez y no se cuántas pijadas que se escapan a mi obtuso entendimiento.

A mí lo que me gusta de verdad es eso de las procesiones. Están las escuderías, digo las cofradías, como locas preparando la nueva temporada. Los boxes echan humo. La de Jesús Nazareno oficial, porque hay muchas no oficiales, está preparando unas nuevas suspensiones y me cuentan en secreto que ha montado un nuevo sistema antiderrapaje para que los pasos no se salgan en en las curvas por muy deprisa que vayan. Además, sé de una cofradía que ha instalado en sus pasos una especie de KERS (Kinetic Energy Recovery System), que permitirá a sus imágenes acelerar a toda hostia cuando suene una saeta, para así evitar las flechas y que asaeteen más al ya de por sí alanceado Jesucristo.

Reconozcámoslo, la Semana Santa es un gran laboratorio de I+D+i, como la Fórmula 1. Las escuderías están todo el santo día investigando nuevas propuestas e introduciendo avances tecnológicos con el fin de que a cualquier puta mierda de estatua de escayola se le llegue a otorgar el certificado de Interés Turístico. En no pocos casos, para minimizar el horror proveniente de la impericia del tallista, se le pone al paso un nuevo chasis, lleno de (marciales) dorados de gran efectismo y asaz agradables al vulgo. En otras ocasiones se trae a unos militares para que porten la sacra figura a hombros o brazo en alto, como vulgares legionarios, dando así una muestra del gran porte marcial (dorado) de nuestros militares, como un mensaje subliminal de lo bien defendidos de cojones que vamos a estar en el caso de que esos mocetones impolutamente uniformados tengan que defendernos algún día.

En ese camino imparable de la innovación, cuya meta como dije es la declaración de interés turístico, no falta quien propone que las Vírgenes Dolorosas o de los Dolores desfilen con una cajita de paracetamol o de ibuprofeno entre sus retorcidas manos. Yo no lo veo mal, porque en estos días de aflicción la pena es tan grande que apenas puede soportarse si no es bebiendo como hijoputas cualquier tipo de brevaje espirituoso, jugando a las chapas y al bacarrá o ambas cosas a la vez: mamándose como un militar y jugándose las pestañas como un perdulario. También podemos esnifar farlopa e ir de putas para mitigar el dolor, pero esa es otra historia más propia de las festividades familiares.

Juzgo más que comprensible que en España gusten a la vez las procesiones y las corridas de toros: a fin de cuentas ambas consisten en recrearse en la tortura y la muerte de un bicho. Lo que no entiendo muy bien es por qué la muerte de Cristo mueve a tanto dolor si, a fin de cuentas, todos saben que como hijo de dios, que no de San José, es inmortal y va a resucitar como si del propio Rajoy se tratase. Fíjate si la estupidez humana es inabarcable, que hay quien quiere suprimir los toros, la Semana Santa y hasta las diputaciones. No, si también querrán cerrar los estancos y los puticlubes. Hay gente que carece de la más mínima coherencia nacional. Tortura, sangre, corrupción, drogas, prostitución: la pura esencia española. ¿Cómo puede haber alguien de buen corazón que pretenda acabar con nuestras sanas tradiciones? Son chavistas, leninistas, estalinistas... individuos que defienden los derechos humanos, los derechos animales, los derechos divinos. Derechos les daba yo.

Vuelvo al tema: En Semana Santa lo mejor, para los que somos de León y contentos de ser de aquí (cuando digo de aquí digo de León y provincia), es lo de 'matar judíos'. Bueno, esta costumbre va a acabar siendo declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. De hecho, ya la han copiado desde Hitler y sus S.S. hasta los grupos yihadistas, éstos últimos la aplican en cuanto pueden, el otro, no, ya no. Pero es más, también pretenden implantar una variante innovadora los propios judíos, a la que van a llamar 'matar palestinos'. Hasta ahora la han practicado con notable éxito.

En fin, para que no falte de nada, también tenemos a los papones, que desfilan por las calles con velas y atavíos propios del Ku Klux Klan, y eso que gracias a Snowden y Wikileaks hoy sabemos a ciencia cierta que la reforma de la sede del KKK se financió con dinero negro.

PD: Y ya no hablo más de la Semana Santa porque no quiero tirar de la manta. Así que hala, a matar judíos.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Larras on the web

Nunca nada está bien del todo, nos ha jodido el hedonista, ni pisar huellas es caminar en compañía dice el coro. A buen seguro que el desprecio por montera aprieta la sien como un tricornio, si se quiere bailar la jota del gimes mal te follan poco debería hacer algo más que ruido el tubo de la amoto.

Que cuánto espectáculo de la academia a la Corte lo saben desde Quéreas y Calírroe hasta Vito Corleone, y cunde, por solipsismo, ponerse estupendo juntando latines a guisa de escarnio –sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis-, pues en toda tierra se da que ni lo de aquí cheira tanto a establo ni de allende solo el oro puro llega; para abominar de esa terca obstinación ‘made in 98’ y su estirpe angosta de amargura os aprieta el hosco resabio castellano en las costuras.

Si por cal huyen de embozo en la arena se tropiezan con grilletes, kamikaces (a su maniera vengo haciendo adobe por ilustrallo): tan pronto una polla preside el ágora como se alambica el idiolecto en idiocia, apodíctico u horro… caviar de oferta Covarrubias en el Amazon para porros; que si allí descartan con sorna ‘ambages’ por rebuscado codeándose humildemente con el lego, trufan más allá ‘al socaire’, con dos cojones, sonriendo al palco de los fieros: macedonia con retranca, florituras y regüeldos en rampante pompa de equilibro osmótico (que esdrújulas no falten, bucanero, que insuflen prosodia al huero).

Larras on the web, gatos por liebre con garbanzos, cojitrancos cervantinos entre las ingles de Bukowski. Admiro hastiado en vosotros la trillada soltura de un florete que buscando lo incisivo muerde con gola del siglo diecisiete.