Blog de opinión y creación literaria de Paco Labarga

24 de julio de 2008

'Equivacaciones' victorianas

Hay un grupo de científicos que pretenden que se les deje experimentar con políticos, porque a las ratas se les acaba cogiendo cariño.
Por otro lado, han detenido al genocida Karadzic y lo van a juzgar por crímenes contra la Humanidad. No me parece mal, aunque la Humanidad, en sí misma, es un crimen contra ella misma. Para que la tan manida justicia internacional resplandeciera en toda su magnitud también tendría que juzgarse por esos crímenes al BBA (Bus, Blair y Aznar), únicas y verdaderas armas de destrucción masiva de Irak.
Resulta que han denunciado a la Sexta por entender que la espectacular serie Padre de Familia, que se emite en horario infantil, no protegido, contiene elementos pornográficos. Se nota que no han visto el programa de Ana Rosa, el diario de Patricia o El Día del Señor.
Leo en un periódico provincial, cuyo prestigio ni siquiera pudo ser destrozado por su último mandamás, pese a que lo intentó con ahínco (por el culo te la...), que “León suscribe el manifiesto de las Ciudades por el Clima”, algo que supone la adquisición de un “compromiso para reducir los gases efecto invernadero”.
En representación de León estuvo una señora concejala, una tal Humildad, a la que me gustaría interrogar sobre lo que es para ella el efecto invernadero y si piensa que este invernadero tiene algo que ver con los geranios.
Resulta extraño que se preocupe tanto por el CO2 y el calentamiento una municipalidad donde nadie se preocupa de los niveles de contaminación atmosférica: Desde el 25 de enero de 2007 la Junta ha dejado de ofrecer datos diarios sobre contaminación, como es su obligación legal, y ni a Dios en todo León parece importarle un carajo.
Entiendo que Almería, Murcia y hasta Écija se preocupen por una eventual subida de las temperaturas, ¡pero León!, no me jodas, si en León sólo hay dos estaciones, la de Renfe y el puto invierno. Bien nos vendría un par de grados más de media anual.
En fin, cosas de Humildad y de su jefe en la Alcaldía, que ahora también lo es del PSOE provincial: el Iván Pardo, digo el Iván Lendl de la política, el gran Paco (la Raqueta Metálica). ¡Que tiemble España!.
Estos amantes y contratantes de la música victoriana (de Víctor y Ana), que gobiernan el Ayuntamiento de León amparados por el furúnculo leonesista, debieran preocuparse más por el asma de sus administrados que por el incierto derretimiento de los polos, aunque sean polos opuestos.
Puesto que, en realidad, lo que pasa en la capital me la pela, voy a cambiar de tercio y a pedir excusas al obispo de la ‘sobrediócesis’ de León, al que no ha mucho acusé de no encontrar una puta en un burdel, por quitar a Mario González. Me equivoqué y puede que sí sea capaz de encontrarla. Mi dilecto Juan Luis Puente me afeó la conducta y yo no tengo sino que mostrar mi contrición y hacer propósito de la ‘enmierda’. Parece que lo de Mario González no debió ser cosa del obispo, sino de los navajazos propios que se infligen entre sí las facciones asotanadas del Cabildo. Atribuyo estas equivocaciones mías a la falta de reflexión ante la proximidad del periodo vacacional: digamos que son ‘equivacaciones’. ¡Que el obispo me perdone!. Cuando lo vea le invitaré a un porro y a una birrita para desagraviarlo.
PD. Castilla y León no sólo es un geriátrico toda ella, sino que es el geriátrico del mundo. Un ejemplo: el octogenario Chuck Berry va a castigarnos sin misericordia con su arteriosclerosis en el Festival Mirador de la Reina, aquí en el Monasterio de Carracedelo. También hay zarzuela. Mira, a mí, en cambio, la zarzuela me encanta, adoro el marisco.

17 de julio de 2008

Yo quiero ser un buen Cristiano (Ronaldo)

Ya he vuelto de las vacaciones (soy original de cojones, ya me parezco a mi estimado Salvador Rus Rufino). En fin, que en estos días de molicie, laxitud y relajo asistí a una boda y, como se trataba del enlace de un familiar muy allegado, me vi en la obligación de tener que asistir a misa, concretamente en el convento de San Miguel de las Dueñas, que se llama así porque las dueñas de San Miguel son también las dueñas del convento. ¡Oye!, lo de la misa no me pareció tan mala experiencia: nada más entrar comprobé con satisfacción cuasi desbordada que las columnas salomónicas de todos los retablos del templo estaban adornadas con una profusión de dorados racimos de uvas. “Bueno, empezamos bien”, me dije a mí mismo para mis adentros, como en una reflexión interior.
Después escuché al cura decir no sé qué de que el vino era la sangre de Cristo y ya fue la hostia, nunca mejor dicho, porque juro que en ese mismo instante estuve a punto de abrazar la fe con tanta fuerza como para que se le salieran los ojos. Hoy, ya más sereno (menos bebido), diré que sólo aspiro a ser un buen cristiano; ¡qué cojones!, el mejor cristiano (Cristiano Ronaldo).
Bueno, no te digo más que, si en vez de obleas de ésas que se pegan al paladar como un engrudo repugnante, dieran una rayita de cualquier cosa, mi devoción ya rozaría el éxtasis (‘éxta-sis’, ésta no, ésta me gusta me la esnifo yo), como ya lo rozara Santa Teresa de Hachís (Jesús), cuyo ‘Libro de la Vida’ le regaló Zapatero en persona a la recién liberada Ingrid Betancourt. No obstante, me parece una burla macabrona regalarle a una persona secuestrada durante mogollón de años un libro autobiográfico de una monja de clausura. Y mira que a mí Santa Teresa me mola un huevo: qué versos tan bonitos ésos de “Vivo sin vivir en mí / y tal desconsuelo siento,/ que si no jodo reviento” (o algo así, es que cito de memoria).
Para acabar con el asunto de la boda, diré que el cura se extendió en el sermón más de lo tolerable y andaban por ello las monjas (las dueñas) mosqueadísimas. De hecho, parecían un equipo de fútbol americano dispuesto a cargar contra los asistentes para echarlos de allí a la fuerza. Fue entonces cuando comprendí la verdadera función de la verja que separa la iglesia de la clausura.
Así que me pasé parte de las vacaciones bajo los efluvios alcohólicos de la boda y cuando volví a la civilización contemplé horrorizado que todo sigue igual: la crisis avanza rauda y los sodomizados van a ser los de siempre. Un ejemplo: Una cosa llamada Martinsa-Fadesa está en manos de unos presuntos delincuentes que le meten un pufo de la rehostia puta al personal. En tal circunstancia, ¿cómo se soluciona el fraude?, echando a la puta calle a los curritos, que no tienen culpa de nada. Martinsa es una inmobiliaria, pero el caso es paradigmático y el nombre bien puede sustituirse por el de una compañía aérea, por el de un periódico o por el de una casa de putas; tanto da.
Tengo que decir que normalmente siempre hablan los que más tienen que callar. Un ejemplo y me callo: leo en una revista de ámbito regional que “si le pegas una patada al diccionario por la que un escolar se pasaría el tórrido verano con profesor particular, puedes ser ministra de igualdad”, o director general de un medio de comunicación, añado yo, porque quien esto escribe no sólo abunda en aterradores lugares comunes, sino que también comete frecuentes y pavorosas faltas de ortografía. Por si fuera poco, a día de 13 de julio el remedo de columnista aún firmaba bajo el abrigo del cargo que ya no ostenta o, mejor dicho, que ya no detenta, sin que a nadie parezca importarle.
PD. Los del Musac siguen vengándose de mí invitándome a todas sus inauguraciones. No sé si podré soportarlo o acabaré arrojando la toalla y sucumbiendo a tanto horror y tanto fraude, que el Musac ya me parece como Martinsa-Fadesa (Musacsa).

1 de julio de 2008

Los polos se derriten, pero yo prefiero los helados




Dicen que los polos se derriten. Bueno, yo prefiero los helados.
También dicen que Berlusconi es un neofascista, aunque yo, la verdad, no le veo nada nuevo. Lo peor de todo Berlusconi es que bajo su capa de fascista no se esconde un fascista, sino un puto hortera.
A veces lo evidente resulta tan difícil de ver que debería decirse ‘invidente’ ('invidentemente'). Un ejemplo: El obispo de León tiene un ojo que, a este paso, no va a encontrar una puta en un burdel. Ahora se le ha ocurrido quitar al administrador de la Catedral, Mario González, que era de lo poco bueno que había, y sustituirlo por un ‘sotanosaurio’ octogenario que ya está muerto, pero aún no lo sabe. Ya me veo yo a algún ‘jeta’ metiendo la mano (zurda) a las vidrieras y jodiéndolo todo. ¡Ay! Cuánto desatino. Así no va a haber dios que ponga la ‘X’ en la puta casilla de la declaración de los cojones. Por lo pronto yo ya no pienso volver al aseo (digo a la seo) ni para orinar, (digo ni para orar).
Hay ejemplos de ‘invidencia’ (de no ver lo evidente) a ‘esgarrapellejo’. Recuerdo sin ir más lejos el cuento de ‘El traje nuevo del emperador’, de Hans Christian Andersen: Unos charlatanes convencieron a un rey para que vistiera un traje de una tela tan especial que no podía ser vista por los rústicos y los ignorantes. El monarca, que, aunque opulento, no era muy instruido, se dejó convencer y desfiló orgulloso y en bolas ante el populacho. Todos fueron testigos de ello, pero sólo un niño se atrevió a proclamar en voz alta lo que a todos resultaba evidente, aunque lamentable. Obvio resulta que la fábula es plenamente actual, con la única salvedad de que hoy cada vez quedan menos niños para denunciar esa variante de la estupidez humana que es la charlatanería.
Decía Indro Montanelli que hay gente que adquiere importancia a base de dársela ella misma. Este tipo de ‘trileros’ pulula en derredor de los acaudalados poco instruidos, o demasiado aquiescentes y sensibles al halago, con el fin de engañarlos para meterles el sablazo. Los poderosos se dejan hacer (como Rajoy con Arriola) y, cuando quieren darse cuenta ya es tarde, (“desque vemos el engaño y queremos dar la vuelta no ha lugar”, que decía el coplero Manrique). No sólo no ha lugar a dar la vuelta, sino que, además, son otros los inocentes que pagan el pato y sucumben en los lodos que trajeron aquellos polvos, porque, en tales casos, el pájaro siempre vuela en busca de nuevos incautos. En fin... y luego los malos eran los de Soziedad Alkohólika.
PD. La Selección Española (no España) ganó la Eurocopa y me sorprendió, porque siempre creí que una vez más iba a cagarla. Dicen que Luis se marcha por propia voluntad, porque ha decidido personalmente cerrar su etapa profesional en la Selección y abrir nuevos retos y aventuras profesionales en un futuro próximo. ¡Qué sé yo!.
Otrosí digo: arriba hay tres banderas de España. Pregúntese a sí mismo el amable lector cuál es de verdad la más acorde al espíritu y la idiosincrasia españoles. Yo aún propongo otra variante, la de un toro jugando al fútbol, como ésta: